15 Marzo 2018 – Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús

Leer mas...

Flecha blanca
Queridos apóstoles de Mi Sagrado Corazón, he venido a revelar los Tesoros Escondidos que hay en Mi Corazón por medio de Mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión a la humanidad. 

A través de Mi Corazón, el Espíritu Santo, con los Llamados de Amor y de Conversión, le está revelando a Mi humanidad, a Mis almas, a Mi Iglesia que tanto amo, la Verdad de Mi Corazón ¡Verdad a la luz de la Palabra de Dios!. Pero Mis Llamados no han sido escuchados, Mis Llamados no han sido atendidos, porque aun la mayoría de las almas viven en la obstinación, viven en la rebeldía y la desobediencia. 

Mi Corazón ha venido ¡con tanta Misericordia! a encontrarse con ustedes y no ha sido bien recibido ni amado y tampoco obedecido. 

¡Cuántas Advertencias hemos dado! ¡cuántos Consejos de Amor les hemos brindado! ¡cuántas Enseñanzas les hemos rebelado! pero su incapacidad para abrirse al Amor es inmensa, porque aún existe el orgullo, aún existe la vanagloria, aún existe la falsa humildad. 

¡Almas de Mi Corazón! les he mostrado Mi Corazón lleno de Misericordia y lo han rechazado. Con Mi Obra del Apostolado de Nuestros Sagrados Corazones, hemos querido unir, hemos querido guiar, hemos querido advertir, y poco y nada se nos ha atendido. 

Mi Corazón sufre, sufre en ustedes porque sus almas al no escucharme, porque sus almas al no regresar a la Iglesia y a los Sacramentos, porque sus almas al no obedecer, están agonizando, están muriendo. ¡Regresen a Mi Corazón! ¡escuchen Nuestros Llamados de Amor y de Conversión y obedezcan! porque Nuestros Llamados de Amor y de Conversión, son los Deseos del Padre para los apóstoles de Nuestros Sagrados Corazones. 

Entréguense por completo a Mi Corazón y vivan Nuestros Llamados de Amor y de Conversión. Es una Promesa para quien viva Nuestros Llamados de Amor y de Conversión y se entregue a trabajar por la Obra de Nuestros Sagrados Corazones; que la Divina Providencia nunca los va a desamparar. 

Pero confían muy poco en Mis Palabras, y Mis Palabras son Verdad, y Mi Mensaje es Vida, y esta Obra es Amor, pero aún no creen. 

Mi Amor Misericordioso los bendice, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.