16 Diciembre 2018 – Llamado de Amor y Conversión de Dios Padre

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Flecha blanca
Dios Padre está presente, lleno de Luz blanca y con un Vestido blanco. En su Pecho, el Espíritu Santo rodeado de Fuego.

Amados hijos míos, Yo Soy el Padre Tierno, Amoroso y Misericordioso. Yo entregué sin dudar, aún sabiendo el dolor bajo el cual padecería Jesús y, en Jesús, nuestra Trinidad Santa. No me reserve nada, para que ustedes, mis hijos, fueran salvados por el sacrificio de mi Primogénito, Dios Hijo. Amados hijos, contemplen la entrega generosa de todo un Dios para salvarlos y con el sacrificio de mi HIjo, el Cordero Divino, se abrieran las Puertas de mi Reino para todos los hombres. 

Yo Soy el Padre Tierno que ama y perdona y que está cerca de su pueblo. Tanto he amado a mi pueblo que entregué a mi Hijo para que padeciera el castigo que a la humanidad le correspondía sufrir en Justicia. Comprendan, queridos hijos, que Yo Soy Dios Todopoderoso, todo Omnipresente y todo Omnisciente, pero también soy un Padre Tierno que ama. Y cuando las criaturas que he amado y he creado, no corresponden al Amor que les tengo, mi Corazón de Padre ciertamente sufre infinitamente. Porque el alma cuando peca corre peligro de perderse eternamente. Comprendan la gravedad de mis Palabras y vean en Mí un Dios que ama, un Dios que salva, un Dios que perdona. Vean en Mí al Padre Tiernísimo y Misericordioso. 

En el Escudo del Apostolado que he revelado a mi pequeño instrumento, está contenida toda la Unión de la Trinidad, teniendo a María como Mediadora y Corredentora, enseñando con su Doloroso e Inmaculado Corazón a la humanidad a decir Fiat. Este Escudo de mi Apostolado, es el sello de la Trinidad Sacrosanta mostrando al mundo el caudal de Gracias de los Sagrados Corazones Unidos, la Obra de la Cruz y el Reinado del Espíritu Santo. Todo esto nace de mi Corazón de Padre. 

Los bendigo con Amor. Soy el Dios Misericordioso. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.