18 Agosto 2018 – Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María

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Flecha blanca
Hijos muy amados de Mi Corazón Maternal, les estoy entregando Mi Amor de Madre. Vengo como la Mujer vestida del Sol, pues en éste lugar me Manifiesto para dar los Últimos Llamados de Amor a la humanidad.

Mi Manto de Sol representa que Yo soy la Perfecta Custodia del Corazón Eucarístico de Jesucristo.

Queridos hijos, Nuestras Manifestaciones en éste lugar muy amado por Mi Corazón, son totalmente Eucarísticas y Yo deseo invitarte, querida alma, a ser también custodia de la Eucaristía.

Hijos, Jesús permanece con ustedes todo el tiempo que se lo permitan. Jesús quiere estar todo el tiempo con ustedes, pero es necesario también cuidar la Presencia de Jesús; el silencio, la humildad y la pequeñez, convierten al alma en un sagrario. Pero si, en cambio, la imprudencia, la vanagloria y el orgullo, gobiernan en el corazón del hombre, Dios no puede estar.

Hijos Míos, Yo Vuestra Madre vivía en el silencio y en el ocultamiento, nadie más que Mi Padre Celestial sabía Mis Vivencias con Dios.

Hijos Míos, sean pequeños, sean sencillos y alégrense cuando la cruz llega a vuestras vidas, la cruz del dolor, la cruz de la humillación, la cruz que es recibida y cargada por amor. Hijitos Míos, Yo también cargue con Mi Cruz, carguen con amor las vuestras y, si así se hace, se parecerán a Jesús. Mírenlo escondido, callado e indefenso, en la Sagrada Eucaristía, imítenlo.

Hijitos Míos, con Mi Título de Doloroso e Inmaculado Corazón, soy la Aurora que anuncia la Venida del Reinado Eucarístico. Como María, el Perfecto Sagrario de Jesús Eucaristía, los bendigo con Amor Maternal. Escuchadme y obedecedme para que Nuestros Corazones Unidos puedan obrar en sus vidas. Les invito a pedir el don de la docilidad.

Los Amo con Amor Maternal, en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.