21 Septiembre 2018 – Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús

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Flecha blanca
Queridos hijos, he querido manifestarme a los hombres no solamente como Dios también tomando Carne y Sangre de Mi Mamá Celestial. He nacido como Hombre y ser Dios cercano, Dios amigo, Dios esposo de las almas. Mi Eterno Padre me ha enviado a enseñarles sobre su Amor Infinito y Mi Divino Espíritu se ha derramado sobre todos ustedes, para que conozcan la Verdad.

Hijos muy amados, Mi Sagrado Corazón revela su Amor, su cercanía y su deseo de estar con la criatura; la forma más plena en donde Yo me encuentro con el hombre es en la Sagrada Eucaristía, donde doy Mi Cuerpo, para que el hombre se alimente y sea una sola vida conmigo. Pero también manifiesto Mi Corazón, como una gracia especial, en mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión llamando a las criaturas a regresar a Dios, enseñando, exhortando y revelando mi Amor Eterno por ustedes. Pero la humanidad permanece indiferente, han olvidado el valor precioso de la Santa Eucaristía y al olvidar, ignorar y ser indiferentes al tesoro más grande que tienen, también se vuelven indiferentes a mis Llamados de Amor.

Queridos hijos, comprendan que hay muchas voces hablando con mucho ruido, por eso he dado mis Llamados de Amor por medio de esta obra de Mi Corazón, para que las almas regresen a la Iglesia, regresen a los Sacramentos y regresen a Mi Corazón. Queridos hijos, los exhorto: atiendan a lo importante, atiendan mis Llamados y no se dejen confundir por más ruido, porque el ruido los aleja de lo importante. Les estoy dando mis Últimos Llamados de Amor, escúchenme y abran sus corazones a Nuestros Corazones Unidos y no permitan que el enemigo los extravíe del camino a Nuestros Sagrados Corazones.

Este es el Aposento de Nuestros Sagrados Corazones Unidos y desde aquí llamamos a todos los apóstoles de estos tiempos. Yo les amo infinitamente. Mi Amor y Misericordia no tienen límites. ¡Abran sus corazones a mi Amor! Les invito nuevamente escuchen nuestros Llamados y no serán confundidos. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.