24 Noviembre 2018 – Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María

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Flecha blanca
En el principio Dios creó un Jardín para que vivieran los hombres. Creando primero a dos corazones, Adán y Eva. Sacó a Adán de la tierra y a Eva del costado de Adán, siendo Eva también tierra. Estos dos corazones, desobedecieron al Padre. En el mismo Jardín había un Árbol de la Vida, de la ciencia, del bien y del mal. Adán y Eva no podían por obediencia al Padre comer del fruto de este Árbol; no solamente era una prohibición, sino que el Padre quería la confianza y obediencia de sus criaturas. Ahora, queridos hijos, escúchenme con el corazón, ya no es el Jardín del Edén, para estos Últimos Tiempos, es el Jardín de María y también están Dos Corazones, el Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús y mi Doloroso e Inmaculado Corazón Maternal, que decimos en todo momento al Eterno Padre: FIat. En este Jardín bendecido por Mí, el Jardín de María, está un Árbol, el Árbol de la vida, es la Cruz Gloriosa de los Sagrados Corazones Unidos y el fruto que nace de esta Cruz Gloriosa es el Triunfo de Mi Corazón Maternal y el Reinado Eucarístico del Corazón de Mi Hijo. Hijitos míos, por tanto, en este Jardín Nuestros Sagrados Corazones Unidos laten al unísono y entonan un Himno del Fiat al Padre. Nuestros Dos Sagrados Corazones son los primeros en reparar el rechazo de los hombres al Amor de Dios. Por eso, en este Jardín de María está la señal, la Cruz Gloriosa de los Sagrados Corazones; pero, además permanecerá una Fuente de Gracia, no sólo de agua, sino una Fuente Espiritual de Misericordia, y en Mi Jardín de manera permanente el Padre Pio y el Arcángel San Miguel se encuentran custodiando este Lugar Santo. Queridos hijos míos, por eso, cuando vienen a Mi Jardín, con devoción y fe, Yo escribo el Fiat en sus corazones. Con Amor Maternal los exhortó a comprender Mis Llamados y los bendigo: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.