8 Noviembre 2018 – Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús

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Flecha blanca
A través de mi Apostolado he revelado los Dones más grandes para la Iglesia y el mundo; mi Sagrado Corazón, de verdadero Dios y verdadero Hombre, y mi Presencia Real en la Sagrada Eucaristía, haciendo un único Regalo de Misericordia para la humanidad, un Don gratuito, una Gracia infinita. Y he venido a revelarme como el Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, el Título que más consuela a la Santísima Trinidad y Devoción que repara las ofensas que los hombres cometen. Por eso he dado al mundo la Devoción más grande; mi Sagrado Corazón Eucarístico. Con mi Apostolado estoy realizando una cruzada permanente de reparación, una cruzada constante de desagravio. Mi Apostolado es un ejército de almas reparadoras y adoradoras en espíritu y verdad. 

He dado a mis apóstoles, a través de mi pequeño crucificado, un carisma nunca dado en su plenitud como ahora: el Espíritu Santo unido al Doloroso e Inmaculado Corazón de la Mamá Celestial. Mi Mamá y el Espíritu Santo han dado a mis apóstoles la Devoción Eucarística Reparadora. Con esta Devoción, dada por mi Espíritu y por mi Madre para que consuelen mi Corazón, mis apóstoles me acompañan en el Getsemaní de estos Últimos Tiempos. Mis apóstoles velan conmigo y sufren conmigo, de esta forma. Y con la Devoción Reparadora Eucarística imploramos al Padre, misericordia y perdón. Apóstoles de mi Corazón Eucarístico, deseo que comprendan que la Devoción Reparadora Eucarística es la compañía que le hacen a su Jesús en Getsemaní, que consuela a Dios, convierte pecadores y detiene el castigo. Apóstoles míos, deben tener conciencia de que son un ejército de reparación eucarístico y mariano. 

Los bendigo con mi Corazón Eucarístico desde este aposento de nuestros Sagrados Corazones; en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Pulsa el enlace para leer o descargar la Devoción Reparadora Eucarística: