9 Marzo 2015 – Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María

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Flecha blanca
Les invito a decidirse por Dios 
Queridos hijos, la falta de fe y de compromiso de muchas almas entristecen Nuestros Sagrados Corazones Unidos porque Yo deseo que ustedes, hijos míos, se comprometan verdaderamente por la causa del Evangelio de Mi Hijo, en extender y difundir el Triunfo y Reinado de Nuestros Sagrados Corazones Unidos. 

Hoy les invito a vivir su fe. Digan sí a Dios y aléjense del pecado y del demonio. El mundo ya no es la creación que Dios ha hecho con un propósito, sino que el mundo está esclavizado por el enemigo de la salvación de las almas. 

Queridos hijos, les invito a que vivan felices pero en Dios. El mundo hiere, deshonra y esclaviza. 
Oren con mucha fe para que sean liberados por la verdad. 

Hijos míos, hoy les hago un Llamado para que despierten de su letargo profundo, estáis en gran peligro, y si ustedes no se convierten, en verdad muchas almas perecerán. Queridos hijos, os pido obediencia y fidelidad al mensaje que aquí les entrego. Hijos mío, es tiempo de despertar, de orar, y que se conviertan y reúnan en oración con más perseverancia en este pequeño lugar, Fátima de los últimos tiempos. Clamen piedad y misericordia para el mundo. 

Queridos hijos, los vengo preparando por eso quiero un “si” sincero y obediente.  Oren para que la oscuridad que envuelve al mundo no ciegue a mis hijos. Mi Llama de Amor los despertará. Sean fieles soldados de esta batalla espiritual, acudan a los Sacramentos y adoren a Mi Hijo Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar. 

Muchos corazones son indiferentes a Nuestro Llamado, entréguense a nosotros con la oración, el sacrificio y la penitencia. Oren por Nicaragua que sufrirá por los problemas sociales que agobia este pueblo. Oren por Venezuela, Estados Unidos, Brasil y Uruguay. Por todo Medio Oriente que está entregando mártires a la Iglesia de Jesús.

Les entrego mi bendición. En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado concebida.