El Escapulario

EL ESCAPULARIO

DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS DE JESÚS Y DE MARÍA

Es un mensaje, es una señal. Primero cada uno de nosotros cuando nos imponemos este Escapulario de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María, nos convertimos en apóstoles consagrados a los Sagrados Corazones. Es nuestro signo externo de nuestro corazón que ya está sellado con los nombres de Jesús y María.

El Escapulario fue revelado por primera vez el 5 de junio de 2014.

El Sagrado Corazón de Jesús me dijo: Hijo mío: Hoy Yo vengo a consagrar tu alma, a que tú, mi soldado, seas todo mío. Hoy te consagro como apóstol de la Luz, del Amor, y te escojo como heraldo de mi segunda venida, porque: ¡he aquí que Yo vengo! 

Jesús me impone el Escapulario, que en su parte delantera tiene una Cruz Blanca y los cinco puntos en la parte de las Heridas. Atrás, está el Doloroso e Inmaculado Corazón de María rodeado con tres rosas, blanca, roja y amarilla; y una daga atravesándola. En la punta de la daga una gotita de Sangre. El Escapulario era grande, de color marrón. 

Jesús prosiguió y dijo: Por eso, mi apóstol, vengo nuevamente a consagrarte. Te doy mis dos Rayos Misericordiosos que llenen tu ser.

Hijo mío, el camino es duro, pero conmigo se vuelve transitable.

¡Ya es hora que el mundo vuelva a mi Sagrado Corazón! Te consagro, por eso, con este Escapulario. Y Jesús aclara: No es nuevo. Ya estaba presente en el misterio de mi vida. Con este Escapulario, al ponerlo sobre ti, también pongo mi vida, desde hoy serás mi pregonero de que Yo pronto vendré a reinar en cada corazón. Hijo, cada conciencia será tocada y cada ser volverá a la justicia y al orden que ha sido creado. 

Hoy llamo a todos mis discípulos a usar este Escapulario que pregona mi segunda venida. Mi Cruz simboliza mi sacrificio y las heridas que se abren para alcanzar misericordia para el mundo.

La Cruz Blanca me simboliza, a Mí porque Yo soy el Blanquísimo Cordero que está en el Trono.

Y también está mi Madre, mi seguidora por excelencia. Ella está también en mi Gloria, así como sufrió la ignominia de la Cruz, que sufrí por amor.

Hijo, ya es hora de decirle al mundo que estoy cerca.

5 de julio de 2014 - LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL CORAZÓN DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA

Explicación del Escapulario de los apóstoles de los Últimos Tiempos.

El color marrón significa la vida de entrega y de sacrificio de Jesús. El Sagrado Corazón de Jesús dijo:

Este Escapulario y su color representa toda mi vida expiatoria en la tierra.

La Cruz representa el máximo amor de Dios  y a la cual todo apóstol de Jesús y María debe aspirar unirse. Blanca porque significa su triunfo, con el borde celeste que representa la compañía de la Madre Bendita en la vida de Nuestro Señor.

Atrás está el Corazón Doloroso e Inmaculado de la Santísima Madre, que se une al Sagrado Corazón de su Hijo por medio de las cintas. Sus tres rosas representan los dones y la espiritualidad del Corazón Doloroso e Inmaculado de María que deben vivir los apóstoles de los Últimos Tiempos, como lo son: la oración, el sacrificio y la penitencia.

17 de septiembre 2014 - Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María

‘Los apóstoles de los Últimos Tiempos, los apóstoles de Maria, apóstoles de mi triunfo’.

Desde hace mucho, pequeño mío, ya se había revelado que, al final se suscitarían apóstoles, aquellos que llevarían la grande, nueva, única y final evangelización sobre la tierra, pues en su corazón hubo un Cenáculo y se derramó el Espíritu Santo, y estaba Yo, su Madre, perseverando en oración.

He aquí, querido hijo, que el tiempo ha llegado, tiempo de proclamar la buena nueva, tiempo de evangelizar, tiempo de consagrar cada alma, cada familia, cada rincón del mundo, de una manera especial pido la consagración de Rusia, si no será un gran azote para mis hijos fieles.

Hoy quiero que cada sellado renazca en mi amor. Estos apóstoles consagrados han sido gestados en mi Vientre, pues los he dado a Luz, asi como Eva los dio a luz para la tierra[1].

Yo quiero, hijos míos, que despertéis de vuestro letargo, pues poco o nada se está logrando y el ejército del dragón rojo se está acercando. Así como  su ejército está conformado por el comunismo, ateísmo, masonería, terrorismo, y muchos otros hijos de las tinieblas y de la oscuridad. Así la Santisima Trinidad me envía para reunir a los fieles, justos y humildes.

No es un nuevo carisma o una nueva misión, son aquellos que toman muy a pecho las Palabras de mi Hijo: “Id y Anunciad”. Ellos estarán enardecidos con el fuego del Amor Divino. El celo de la casa de mi Padre les consume. Predican a tiempo y destiempo. Llevan la Palabra de mi Hijo como su Regla de oro y su único tesoro. Ayudan a los sacerdotes, ayudan a los pastores de las almas, salen en busca de las oveja perdida. Aman a Dios, aman al prójimo.

Hijos, conságrense a mi corazón, tomen a pecho los compromisos y pedidos de la Iglesia, vivan a plenitud su bautismo y confirmación.

Por eso, no importa del carisma espiritual que proceda el alma que quiera consagrarse, lo importante es ser sal y luz del mundo, donde mi Hijo los ha puesto. Dando testimonio de que por mi Corazón se llega al Corazón de mi Hijo, son ustedes que traen mi Triunfo final, almas humildes y generosas.

Hijos, conságrense a mi Corazón. Llevemos el Triunfo de mi Hijo y su Iglesia, y destruyamos a Satanás.

Hijos, consagrarse a mi Corazón Doloroso e Inmaculado significa:

  • Hacer vida su Consagración Bautismal,
  • Vivir su compromiso de su Confirmación de la fe en mi Hijo y su Iglesia,
  • Predicar, testimoniar y evangelizar.
  • Ayudar a los pastores en la tarea de salvación de las almas,
  • Vivir las virtudes de la fe, esperanza y caridad, humildad, obediencia, la abnegación, paz. Sobre todo el sacrificio, oración y penitencia; teniendo como único programa de vida la Ley de Dios y el Evangelio de mi Hijo.

Hijos, antes de imponeros el Escapulario que los consagrará a mi Doloroso e Inmaculado Corazón como apóstoles de los Últimos Tiempos, hagan la renuncia a Satanás y renueven vuestra fe.

Nuestra Madre y Corredentora nos da a Luz al Cielo.

18 de septiembre de 2014 - Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María

El retorno de mi Hijo Jesús.

Queridos hijos:

Vengo nuevamente a anunciar el próximo retorno, en Gloria y Majestad, de mi Hijo Jesús, el Cristo, Rey del Universo, y el Reinado de mi Doloroso y Materno Corazón.

Querido hijo:

Quiero explicarte el significado del Escapulario que se te ha entregado.

Su color marrón significa que toda la vida de nuestros Sagrados Corazones Unidos fue una vida de sacrificio y penitencia, de dolor y expiación. Todo el Escapulario es de este color, significando que cargáis los 33 años de vida de mi Hijo en la tierra sobre sus hombros, y, como mi Hijo, deben dar testimonio de amor a Dios. 

La Cruz Blanca, hijo mío, significa su redención, además, es una señal de estos tiempos. Es la señal que alumbrará el cielo. Es la gran señal prometida a santa Faustina. Es la Cruz del Triunfo.

Ya no es el leño seco del Calvario, es el leño verde y glorificado. Jesucristo resucitado viene conmigo al mundo. Es la cruzada de amor, es la señal prometida en mis santuarios marianos. Significa que deben ser ustedes los nuevos Cristo de la humanidad. Esa Cruz es la señal que guiará a mi Ejército Mariano.

El Corazón, atrás, es mi Corazón Doloroso e Inmaculado traspasado por la espada de dolor, dolor que fue causado por la pérdida de tantas almas, atrás porque Yo soy la Esclava del Señor. La Gota de Sangre que derramo es la gracia de mi Corredención. 

Hijos, con este Escapulario serán los apóstoles de los Últimos Tiempos: anunciado en la Salette, profetizado por mi hijo san Luis de Montfort. El Escapulario será el escudo espiritual para las almas. 

Yo les amo y les he traído este tesoro del Cielo para cada alma. Soy Madre que vela por sus hijos. Soy la Dama Blanca de la Paz, Corredentora del mundo.

Les amo y les bendigo.

En el Nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

2 febrero 2019 - Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María

‘Los sacramentales del Apostolado’

Queridos hijos:

Mi Corazón Doloroso e Inmaculado ha revelado a mi Apostolado sacramentales que dan culto a Nuestros Sagrados Corazones Unidos.

Los Iconos de Nuestros Sagrados Corazones Unidos y del Casto y Amante Corazón de San José, así como la Cruz Gloriosa de los Sagrados Corazones Unidos. El Escapulario de Nuestros Corazones Unidos y los Estandartes de mi Obra tienen una promesa en común: la conversión, y tienen una misión común, extender el Reinado de Nuestros Sagrados Corazones.

Es importante, queridos hijos, que mediten en mis Llamados de Amor, porque la Obra de mi Apostolado con los Cenáculos de Oración, los sacramentales, y nuestros Llamados de Amor preparan a la humanidad para el Triunfo de mi Corazón Maternal y la venida del Reino Eucarístico de mi Hijo Jesús.

Queridos hijos, mi Apostolado ha salido de mi Doloroso e Inmaculado Corazón, como un instrumento del Espíritu Santo, para unir a mis hijos.

¡Abran sus corazones a mis Llamados al Amor y a la Conversión! Les doy mi bendición maternal.

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

16 de julio de 2022 - LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL CORAZÓN DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA

Alabado sea el Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús

Mi querido hijo, pequeño esclavo de amor de nuestros Sagrados Corazones y pequeña víctima por nuestras santas intenciones:

En el Escapulario de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María, la Santísima Trinidad ha deseado reunir la eficacia y las gracias de los auténticos sacramentales revelados por el Cielo.

El santo escapulario del carmelo también encuentra su plenitud en el santo escapulario de nuestros Sagrados Corazones Unidos, pues vestirse con el escapulario de nuestros Sagrados Corazones es vestirse de Jesús y de María. Mis hijos que vistan devotamente el escapulario de nuestros Sagrados Corazones, que es el Escapulario de los Últimos Tiempos, se visten de Jesús y de María y son reflejos de la unión de nuestros Dos Corazones.

El escapulario de los Sagrados Corazones Unidos es el vestido y la armadura espiritual que entrego a mis apóstoles, a mis hijos. El Escapulario de los Sagrados Corazones Unidos es la prenda de consagración que les entrega la Señora vestida del Sol.

Quien vista nuestro Escapulario se consagra a nuestros Sagrados Corazones, es protegido de las acechanzas del maligno, encontrará fortaleza, paciencia y paz.

El Escapulario de los Últimos Tiempos es un signo de santidad. Vístanlo para que sean Jesús y María para sus hermanos.

Con el santo escapulario de nuestros Sagrados Corazones Unidos que es el Escapulario de los Últimos Tiempos los bendigo.

† En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

SAGRADO ESCAPULARIO DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS DE JESÚS Y DE MARÍA

RITO PARA LA IMPOSICIÓN

Descripción para la imposición del Escapulario que aplica para: 

  • Con presencia Sacerdotal en su Cenáculo de oración
  • Individualmente

Renuncia a Satanás y Renovación de las promesas del Bautismo

De pie renuncian a Satanás y renuevan las promesas del Bautismo, para que vivamos una vida nueva. Por tanto, en orden de recibir nuestro Escapulario, Sacramental del Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María, renovemos las promesas del Santo Bautismo, con las que en otro tiempo renunciamos a Satanás y a sus obras, y prometimos servir fielmente a Dios en la Santa Iglesia Católica.

Renuncias

¿Renuncian al pecado para vivir en la libertad de los Hijos de Dios?

Todos: Sí, renuncio.

¿Renuncian a todas las seducciones del mal, para que no domine en ustedes el pecado?

Todos: Sí, renuncio.

¿Renuncian a satanás, padre y príncipe del pecado?

Todos: Sí, renuncio.

Renovar nuestra fe bautismal

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por Obra y Gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen,  padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Oremos

Que Dios Todopoderoso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos regeneró por el Agua y el Espíritu Santo y que nos concedió la remisión de los pecados, nos guarde en su Gracia, en el mismo Jesucristo Nuestro Señor, para la Vida Eterna. Amén.

LETANÍA DE LOS SANTOS PATRONES DEL APOSTOLADO

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo óyenos,

Cristo escúchanos,

 

Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.

Dios Hijo Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.

Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, ten misericordia de nosotros.

Corazón Doloroso e Inmaculado de María, ruega por nosotros.

Casto y Amante Corazón de San José, ruega por nosotros.

 

Arcángel San Miguel, ruega por nosotros.

Arcángel San Gabriel, ruega por nosotros.

Arcángel San Rafael, ruega por nosotros.

Ángel del Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos

y Custodio de Nicaragua, ruega por nosotros.

 

San Joaquín y Santa Ana, rueguen por nosotros.

San Juan Evangelista, ruega por nosotros.

Santa María Magdalena, ruega por nosotros.

San Tarsicio, ruega por nosotros.

Santa Filomena, ruega por nosotros.

Santa Teresa de Ávila, ruega por nosotros.

San Luis de Montfort, ruega por nosotros.

Santa Margarita de Alacoque, ruega por nosotros.

San Juan Diego, ruega por nosotros.

Santa Bernardette Soubirous, ruega por nosotros.

San Juan Eudes, ruega por nosotros.

Beato Padre Bernardo de Hoyos, ruega por nosotros.

San Francisco Marto, ruega por nosotros.

Santa Jacinta Marto, ruega por nosotros.

Sor Lucia del Inmaculado Corazón, ruega por nosotros.

Sierva de Dios Luisa Picarreta, ruega por nosotros.

San Juan María Vianney, ruega por nosotros.

Beata Concepción Cabrera, ruega por nosotros.

Santa Teresita del Niño Jesús, ruega por nosotros.

Santa Faustina Kowalska, ruega por nosotros.

San Maximiliano Kolbe, ruega por nosotros.

Santo Padre Pio de Pietrelcina, ruega por nosotros.

San Juan Pablo II, ruega por nosotros.

Santa Teresa de Calcuta, ruega por nosotros.

Santos Mártires Inocentes de Belén, ruega por nosotros.

 

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros

ORACIÓN DEL APÓSTOL DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS DE JESÚS Y DE MARÍA

(dictada a Manuel de Jesús en el Llamado de amor y Conversión del 17 de septiembre de 2014)

Mi querida Madre, que tanto amas mi alma y su salvación, me uno totalmente a Tí, y me despojo del hombre viejo y sus obras (Efesios 4:22) para morir al mundo y vivir escondido en tu Corazón Doloroso e Inmaculado.

Por eso yo (nombre) me consagro a ti, como siervo del Fiat y evangelizador, siendo apóstol de tu Doloroso e Inmaculado Corazón.

Deseo vivir mi consagración llevando a Cristo en mi corazón. Cubriendo con mi oración, al Santo Padre, cardenales, obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, misioneros, catequistas, y a todos los bautizados. 

Madre, deseo llevar mi consagración a las familias y matrimonios en los cuales el enemigo se está centrando para la destrucción del Reino de Dios. Deseo ser siervo de sus Sagrados Corazones Unidos, para cooperar con la salvación y evangelización de la humanidad y apóstol del Triunfo de sus Sagrados Corazones.

Renuncio a Satanás, renuevo mi Bautismo, confirmo mi fe en Jesucristo y acepto su Divina Voluntad en mí. Quiero ser sagrario vivo de Jesús, protector de las Almas Benditas del Purgatorio y, también, apóstol de la vida apadrinando con mi oración a todos los niños inocentes abortados.

Pido la conversión y la paz del mundo y deseo vivir en oración, sacrificio, reparación, expiación y penitencia, implorando al Padre Eterno el pronto retorno de su Hijo Jesucristo, y prometo vivir con María, para María, en María y por María, desde hoy hasta mi total y definitiva entrega al Padre Eterno. Amén.

BENDICIÓN DEL ESCAPULARIO DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS

Sacerdote:

S. El señor esté con ustedes

F. y con tu espíritu

Oremos 

Dios Padre Todopoderoso, sin el cual no somos nada, no podemos nada, siendo siervos inútiles, pecadores y solo dignos del infierno, pedimos humildemente que, te dignes bendecir y santificar estos Vínculos de Amor, que son señal de perpetuo servicio en honor del Corazón Doloroso e Inmaculado de María, Verdadera Madre de Dios y Corredentora nuestra, concédenos propicio que todos aquellos que los lleven devotamente, sean liberados de la esclavitud de este mundo y del poder del diablo, los príncipes de las tinieblas se alejen de ellos temblando y huyendo asustados.

No presuman molestar a los servidores de esta Santísima y Potentísima Reina del Cielo y de la tierra, Señora de los Ángeles y de los hombres, Vencedora del infierno. Estos vínculos sean para ellos señal del Triunfo del Corazón Doloroso e Inmaculado de María y los haga partícipe del Reinado Eucarístico del Sagrado Corazón de Jesús; que los Arcángeles, San Miguel, San Gabriel, San Rafael, los Ángeles Custodios, los guarden y protejan.

Que estos hijos y esclavos de amor de vuestros Sagrados Corazones Unidos vivan en santidad, en la práctica de la virtud, sean libertados de la corrupción, de las tentaciones, de las seducciones de este mundo, sean auténticos apóstoles del Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, dejando al hombre viejo, sus obras y acciones y vivan dentro del Fiat de la Divina Voluntad por intercesión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María.

Que tu gracia no los abandone, los acompañe siempre, ahora y en la hora de su muerte, por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

El sacerdote impone los Escapularios de los Sagrados Corazones Unidos

Seguidamente se realiza la Oración de Consagración total, a Jesús por María, de San Luis de Montfort

¡Oh, Sabiduría Eterna y Encarnada! ¡Oh, Amabilísimo y Adorable Jesús, Verdadero Dios y Verdadero Hombre, Hijo Único del Padre Eterno y de María, siempre Virgen! Te adoro profundamente en los esplendores de tu Padre, durante la eternidad, y en el Seno Virginal de María, tu Dignísima Madre, en el tiempo de tu Encarnación.

Te doy gracias porque te anonadaste, tomando la forma de esclavo, para sacarme de la cruel esclavitud del demonio. Te alabo y te glorifico, porque te has dignado someterte a María, tu Santísima Madre, en todas las cosas, a fin de hacerme por María tu fiel esclavo. Pero, ¡Ay!, ingrato e infiel como soy, no he guardado los votos y las promesas que tan solemnemente hice en mi bautismo; no he cumplido mis obligaciones; no merezco ser llamado tu hijo, ni tu esclavo; y como en mí nada hay que no merezca tu repulsa y tu cólera, no me atrevo por mí mismo a acercarme a tu Santa y Augusta Majestad. Por eso recurro a la Intercesión de tu Santísima Madre, que me has dado como Mediadora ante Ti; y por su intermedio espero obtener de Ti, la contrición y el perdón de mis pecados, la adquisición y la conservación de la Sabiduría.

Dios te salve, pues, ¡Oh, María Inmaculada!, Tabernáculo Viviente de la Divinidad, en donde la Sabiduría Eterna Escondida quiere ser adorada por los Ángeles y por los hombres. Dios te salve, ¡Oh, Reina del Cielo y de la tierra!, a cuyo imperio está sometido todo cuanto hay por debajo de Dios. Dios te salve, ¡Oh, Refugio seguro de los pecadores!, cuya misericordia a nadie ha faltado; escucha los deseos que tengo de la Divina Sabiduría, y recibe para ello los votos y las ofrendas que mi bajeza te presenta.

Yo, (Nombre), pecador infiel, renuevo y ratifico hoy, en tus Manos los votos de mi bautismo. Renuncio para siempre a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y me doy por entero a Jesucristo, la Sabiduría Encarnada, para llevar mi cruz en su seguimiento todos los días de mi vida. Y a fin de que le sea más fiel de lo que le he sido hasta ahora, te escojo hoy, ¡Oh, María!, en presencia de toda la Corte Celestial, por mi Madre y Señora.

Te entrego y consagro, en calidad de esclavo, mi cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores, y aún el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes y futuras, dejándote entero y pleno derecho de disponer de mí y de todo lo que me pertenece, sin excepción, según tu beneplácito, y para la mayor Gloria de Dios, en el tiempo y en la eternidad.

Recibe, ¡Oh, Virgen benignísima!, esta pequeña ofrenda de mi esclavitud, en honor y unión de la sumisión que la Sabiduría Encarnada se ha dignado tener a tu Maternidad; en homenaje del poder que ambos tienen, sobre este pequeño gusanillo y miserable pecador; y en acción de gracias por los privilegios con que te ha favorecido la Santísima Trinidad.

Manifiesto que en adelante quiero, como verdadero esclavo tuyo, procurar tu honor y obedecerte en todas las cosas. ¡Oh, Madre admirable!, preséntame a tu querido Hijo en calidad de esclavo eterno, a fin de que, habiéndome rescatado por Ti, me reciba también por Ti.

¡Oh, Madre de misericordia!, concédeme la gracia de alcanzar la Verdadera Sabiduría de Dios, y de colocarme, por ende, en el número de los que Tu amas, enseñas, guías, alimentas y proteges como a hijos y esclavos tuyos.

¡Oh, Virgen fiel!, hazme en todas las cosas tan perfecto discípulo, imitador y esclavo de la Sabiduría Encarnada, Jesucristo, Tu Hijo, que llegue, por tu Intercesión y a tu ejemplo, a la plenitud de su edad sobre la tierra y de su gloria en los cielos. Amén.

Recibimiento de la consagración, por parte del sacerdote 

En Nombre de la Santísima Virgen acepto la ofrenda de cada uno de ustedes y escribo su nombre en el Libro de sus hijos predilectos, si ustedes perseveran en el santo propósito les prometo de parte de Dios todopoderoso, la Vida Eterna y la unión con el Doloroso e Inmaculado Corazón de María en la Bienaventurada Eternidad del Cielo. Amén.

Bendición final 

S. El Señor esté con ustedes

F. Y con tu espíritu 

S. La bendición del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre todos ustedes, ahora y por siempre.

F. Amén.