Julio Mes de la Preciosísima Sangre de Jesús

Julio Mes de la Preciosísima Sangre de Jesús

El mes de julio está dedicado a la Preciosísima Sangre del Redentor. Se rinde homenaje supremo a la Sagrada Sangre. Así como adoramos al Sagrado Corazón Eucarístico, porque es el Corazón de Jesús, que es Dios, adoramos la Preciosísima Sangre.

La Sangre de Jesús es la fuente de salvación. Cada gota que brotó de las heridas del Salvador es una garantía de la salvación eterna del hombre. Todas las razas de la tierra han sido rescatadas, y todos los individuos que permitirán que el poder salvador de la Sagrada Sangre se aplique a su alma, son herederos del cielo.

San Juan Crisóstomo llama a la Preciosa Sangre “el salvador de las almas”; Santo Tomás de Aquino, “la llave de los tesoros del cielo”; San Ambrosio, “oro puro de valor inefable”; Santa María Magdalena de Pazzi, “imán de almas y prenda de vida eterna”. Los pecados de la humanidad, en su número, en su ofensa al Ser Supremo, en los efectos sobre los transgresores, son inmensos; sin embargo, la Preciosa Sangre de Jesús no se asusta por los números, tiene en sí misma el poder de apaciguar a un Dios enojado y de curar a las criaturas heridas.

La Preciosa Sangre es un baño de limpieza. A diferencia de toda otra sangre, que mancha, la Sangre de Jesús se lava limpia y blanca. Según las palabras de San Juan, en el Apocalipsis, los Ángeles se preguntan, y se hacen la pregunta: “Estos que están vestidos con túnicas blancas, ¿quiénes son?” El Señor responde: “Estos son los que lavaron sus ropas y las blanquearon en la Sangre del Cordero”. Por ninguna otra razón fluyó la Preciosa Sangre sino para recuperar para las almas de los hombres el hermoso vestido de la inocencia y, una vez recuperado, para preservarlo durante toda la vida y por la eternidad.

La Sangre del Salvador es un pozo de consuelo para los corazones atribulados. ¿Puede alguien, con confianza, mirar la Sagrada Sangre que desciende de la Cruz sin tener el valor de seguir adelante, a pesar de las dificultades que son el destino común de todos? Una mirada a la Cruz debe poder ahuyentar el miedo. Y, otro, debe ser capaz de infundir confianza en Aquel que no descansó hasta que la última gota, mezclada con agua, brotó de un Corazón abierto. Él, que estaba dispuesto a hacer tanto por los hombres, debe estar dispuesto a pasar por alto y olvidar las debilidades de los que se arrepienten profundamente. Debe estar dispuesto a ayudarlos cuando lo acosan, a defenderlos cuando son tentados, a consolarlos cuando están afligidos. La Sangre de Jesús debe ser para los cristianos lo que la estrella del norte es para los marineros.

¡Ojalá los hombres de la tierra honraran la Preciosa Sangre de la manera en que los que están en el cielo dan honor, alabanza y acción de gracias! Proclaman que compró la gloria que disfrutan. Sin ella, habrían permanecido esclavos de Satanás y marginados de las mansiones eternas de Dios. ¡Profesemos que debemos a la Sagrada Sangre de Jesús todo lo que tenemos en esta vida, y que a Ella le debemos todo lo que disfrutaremos en una vida mejor y eterna!

1 julio 2014 - LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL SAGRADO CORAZÓN EUCARÍSTICO DE JESÚS

Querido hijo, hoy se inicia el gran mes de julio, mes en que, a través de sus oraciones y las oraciones de mis apóstoles marianos, se rescatarán muchas almas. Almas que serán sanadas, almas que serán liberadas, almas que serán aliviadas, con el poder de mi Preciosísima Sangre.

Para este gran mes se abrirá una fuente poderosa de mi Misericordia para todo el mundo y todas las almas. Por eso llamo a todas las almas, a todas las ovejas que no andan en mis humildes rebaños, que vuelvan a Mí. Serán sanadas y santificadas por mi Preciosísima Sangre.