Hora 32

21 de junio de 2018

Oración preparatoria para la Meditación de la Hora de Reparación

Jesús, amor mío, soy tu pobre nada. Mi Jesús, soy nada y además pobre, por eso necesito de tu Santo Espíritu que, unido al Doloroso e Inmaculado Corazón de la Mamá Celestial, llenen mi pequeño corazón de Amor Santo y Fuego Divino para enfervorizar mi ser tan frío e indiferente al Amor de Dios.

Jesús, mi Esposo Celestial, al comenzar mi meditación reparadora, prepara mi espíritu para recibir la Luz Divina que me conceda conocer y grabar en mi corazón los Misterios de tu Amor Infinito, Amor que entregaste a una Cruz para que yo te amara, Amor que expiró su último aliento para que yo tuviera vida.

Jesús, Mamá Celestial, tomo los méritos de cada Hora de Meditación Reparadora y los hago vida, que multiplicándose en mí den luz a todos los corazones, y haciendose vida en mi pobre vida me preparen a mí y a todos para el Triunfo del Doloroso e Inmaculado Corazón de María y del Reinado del Espíritu Santo. Amén.

21 de junio de 2018

Al terminar la Meditación Reparadora, se realiza La Dulce Cadena del Amor Divino

Hora 32

10 de marzo de 2021 - LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

Trigésima Segunda Hora de Meditación Reparadora
¨Pentecostés¨
Querido hijo de mi Doloroso e Inmaculado Corazón: Cincuenta días después de la Resurrección de mi Amado Hijo la comunidad aún estaba encerrada, por el miedo, en el Cenáculo de Jerusalén. Los Apóstoles decidieron callar y vivir en silencio la alegría pascual, sin embargo, era desobedecer el mandato de mi Hijo: ¨Vayan y anuncien al mundo la Buena Nueva”.

Nueve días antes que la Pascua finalizara, el Espíritu Santo me movió a iniciar con la comunidad una novena de oración y ayuno para finalizar el último día de Pascua. El último Día de Pascua, Domingo, mientras estábamos orando, en la Hora de Tercia, se escuchó un ruido de trueno en el Cenáculo y una Paloma, voló sobre todos, dejando en las cabezas de los discípulos una llama de fuego, y Paloma encendida en Fuego Santo, se posó sobre Mí.

Los Apóstoles se llenaron del Poder del Espíritu Santo, el miedo y la acedía se apartaron de sus corazones y comenzaron primeramente por San Pedro a confesar la fe. Este mismo Espíritu Santo, es el que mi Hijo y el Padre desean enviar al mundo. Por eso, primero me envían a Mí como la Gran Mujer del Apocalipsis, la Santísima Trinidad envía la Señal que es mi Doloroso e Inmaculado Corazón para que con mis Últimos Llamados de Amor y Conversión y el Apostolado del final de los tiempos, en la humanidad entera se formen cenáculos de Oración, que preparen la llegada del Gran Pentecostés que transformará a la creación.
Elevación del alma
Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, te amo, te adoro, te bendigo, te consuelo, te reparo, te pido por todos.

Que el Gran Pentecostés venga sobre toda la humanidad, transformando los corazones en copias vivientes del Corazón de María. Por eso, pido los Méritos, Frutos, Dones y el Poder mismo del Espíritu Santo, para que, el Pentecostés del Cenáculo de Jerusalén, se extienda en el Cenáculo Universal de los Sagrados Corazones Unidos. Amén. Fiat.