5 de Octubre: Memoria Litúrgica de Santa Faustina Kowalska
Santa Patrona del Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María
En julio de 1924 partió hacia Varsovia para entrar en un convento. Se presenta en la Congregación de Nuestra Señora de la Merced, en Rja Zytnia 3/9. La Superiora le promete la admisión al convento. Pero le aconseja que primero vaya a trabajar, para ganar lo suficiente para una modesta dote. Ella va y toma un trabajo como empleada doméstica.
El 1 de agosto de 1925, después de un año de trabajo, Faustina Helena regresa y se presenta a la Superiora del Convento, quien la acepta, iniciando su vida religiosa.
El 30 de abril de 1926 Faustina recibió el hábito y comenzó a usar el nombre religioso de Sor María Faustina. En 1927, Sor Faustina atraviesa un período de oscuridad interior. Este calvario duró año y medio. El 16 de abril de 1928, Viernes Santo, se sintió envuelta en la Llama del Amor de Dios; olvida los sufrimientos por los que pasó y reconoce más vívidamente cuánto Cristo había padecido por ella.
El 22 de febrero de 1931, tiene una visión de Jesucristo que le pide que pinte una imagen de acuerdo con el modelo que ve.
El 5 de octubre de 1938, Sor María Faustina Kowalska, después de largos sufrimientos soportados con gran paciencia, parte hacia el Señor, de quien recibirá la recompensa.
Su cuerpo fue enterrado en el cementerio del jardín de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia en Cracovia.
En 1965 se inició el proceso informativo de la causa de beatificación de Sor Faustina.
El 25 de noviembre de 1966, sus restos mortales fueron trasladados del cementerio del convento a la Capilla de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia.
El 20 de septiembre de 1967, el entonces Cardenal Karol Wojtyla cierra el Proceso de Información con una sesión solemne. El 31 de enero de 1968, por decreto de la Sagrada Congregación, se abrió formalmente el proceso de beatificación de la Sierva de Dios Sor Faustina. El 18 de abril de 1993, en Roma, el domingo de Pascua, sor Faustina es beatificada por el Santo Padre Juan Pablo II.
Finalmente, el 30 de abril de 2000 Sor Faustina es canonizada por el Santo Padre Papa Juan Pablo II.
“Hoy escuché las palabras: “En el Antiguo Testamento, envié profetas a mi pueblo con amenazas. Hoy te envío a toda la humanidad con mi Misericordia. No quiero castigar a la humanidad que sufre, pero quiero curarla acercándome a mi Corazón misericordioso. Utilizo los castigos sólo cuando me obligan a hacerlo, y es con desgana que mi mano empuña la espada de la justicia. Antes del día de la justicia, envío el día de la misericordia. Y yo respondí: Oh Jesús mío, habla tú mismo a las almas, porque mis palabras son insignificantes”. [Diario – número marginal 1588).
“Eres la secretaria de mi misericordia. Te elegí para este papel, en esta vida y en la otra». [Diario – n.0 1605]
“(…) Dar a conocer a las almas la gran misericordia que tengo para con ellas, y animarlas a confiar en el abismo de Mi misericordia”. [Diario n. 1567]
La Misión de Santa Faustina
El Diario de Sor Faustina, escrito durante los últimos cuatro años de su vida, por orden expresa de Nuestro Señor, toma la forma de un memorial, en el que la autora anota, secuencial y retrospectivamente, especialmente los «toques» y contactos de su alma con Dios.
La imagen de Jesús Misericordioso
Esta fiesta ocupa un lugar privilegiado entre todas las formas de devoción a la Divina Misericordia reveladas a Sor Faustina. Nuestro Señor habló por primera vez de la institución de esta fiesta en 1931, en Plock, cuando expresó su deseo de que se pinte la Imagen:
“Yo deseo que haya la Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen, que pintarás con el pincel, sea bendecida solemnemente el primer domingo después de Pascua, y ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia”. [Diario – No. 49]
Nuestro Señor dictó este Rosario a Sor Faustina en Vilma, del 13 al 14 de septiembre de 1935, como oración de expiación y para apaciguar la ira de Dios (Diario – n.0 474-476).
Quienes rezan este Rosario ofrecen al Padre Eterno el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Jesucristo en expiación por sus pecados, los de sus seres queridos y el mundo entero, y uniéndose al sacrificio de Jesús, acuden a ese amor que el Padre Celestial tiene por su Hijo y por todos los hombres en Jesucristo.
En esta oración también piden misericordia para nosotros y para el mundo, y así cumplen la obra de misericordia.
La hora de la misericordia
En octubre de 1937, en Cracovia, en circunstancias no especificadas por Sor Faustina, Nuestro Señor ordenó venerar la hora de su muerte:
“Todas las veces que escuches el tic-tac del reloj, a las tres de la tarde, debes sumergirte por completo en mi Misericordia, adorándola y glorificándola. Suplica su omnipotencia a favor del mundo entero y especialmente de los pobres pecadores, porque en ese momento [la misericordia] fue largamente abierta a todas las almas ”. [Diario – n. 0 1572]
El teólogo Prof. Padre Ignatius Rozychi enumera las tres condiciones para que la oración pronunciada en este momento sea escuchada:
1 – La oración debe estar dirigida a Jesucristo
2 – Debe realizarse a las tres de la tarde.
3- Debe recurrir al valor y los méritos de la Pasión del Señor.
“En esa hora – prometió Nuestro Señor – obtendrás todo para ti y para los demás. En ese momento se cumplió la gracia para todo el mundo: la misericordia venció a la justicia”. [Diario – n.0 1572]
La divulgación del Culto a la Misericordia
La divulgación del Culto a la Divina Misericordia no requiere muchas palabras, pero siempre una actitud cristiana de fe, confianza en Dios, cada vez más misericordioso. El ejemplo de este apostolado nos lo dio Sor Faustina. Porque el culto a la Divina Misericordia conduce a la renovación de la vida religiosa en la Iglesia, en un espíritu de confianza y misericordia cristiana.
El Señor Jesús reveló a Santa Faustina (texto de su Diario – n.083) los siguiente:
“Escribe esto: Antes de venir como el Juez Justo, vengo como el Rey de Misericordia. Antes de que llegue el día de la justicia, les será́ dado a los hombres este signo en el cielo. Se apagará toda luz en el cielo y habrá́ una gran oscuridad en toda la tierra. Entonces, en el cielo aparecerá́ el signo de la cruz y de los orificios donde fueron clavadas las manos y los pies del Salvador, saldrán grandes luces que durante algún tiempo iluminarán la tierra. Eso sucederá́ poco tiempo antes del último día.” [Diario – n.0 83]
Al leer juntos los Llamados de Amor y de Conversión que mencionan a Santa Faustina, encuentramos una línea espiritual muy coherente:
Santa Faustina recibió la misión de anunciar al mundo la Misericordia del Corazón de
Jesús; el Apostolado recibe la misión de vivir, reparar, adorar y extender esa Misericordia desde el Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, en alianza con el Corazón Doloroso e Inmaculado de María.
- El punto de partida: el Corazón de Jesús es Misericordia
El Llamado del 5 de octubre de 2018 ofrece prácticamente la clave interpretativa. Jesús establece una continuidad:
Santa Margarita → el Sagrado Corazón.
Santa Faustina → la Divina Misericordia.
Eucaristía → Sacramento del Amor.
Apostolado → Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús.
El propio Llamado dice:
«Por medio de Santa Margarita revelé mi Corazón, por medio de Santa Faustina revelé mi Misericordia».
Y enseguida conduce esas gracias hacia el Sagrado Corazón Eucarístico, presentado como fuente que derrama Sangre y Agua y atrae nuevamente a los hombres al Evangelio y a la Iglesia.
Aquí podemos establecer la primera gran conexión:
Faustina nos ayuda a conocer cómo es el Corazón de Jesús: Misericordioso.
El Apostolado nos llama a entrar sacramentalmente en ese Corazón: Eucarístico.
No son dos corazones ni dos espiritualidades distintas. Es Jesucristo mismo, contemplado en la profundidad de su Amor Misericordioso y de su entrega eucarística.
2. Los rayos de la Misericordia desembocan en el Corazón Eucarístico
El Llamado del 23 de noviembre de 2018 hace todavía más explícita esta unión. Recuerda que a Santa Faustina fue revelado «el Don de la Divina Misericordia» y, al hablar del Sagrado Corazón Eucarístico, reúne:
la Cruz + la Preciosa Sangre + el Corazón + la Santa Eucaristía, que derraman sobre la humanidad «los Rayos de mi Amor Misericordioso».
Esto es precioso.
Podríamos decir:
Los rayos que Santa Faustina contempló nos conducen al misterio pascual de Cristo; y el misterio pascual se hace sacramentalmente presente en la Eucaristía.
Por eso, dentro de la espiritualidad del Apostolado, la Misericordia necesariamente se vuelve eucarística.
No basta decir: «Jesús, en Ti confío».
Esa confianza debe conducirnos a:
Jesús, te adoro.
Jesús, te recibo.
Jesús, te consuelo.
Jesús, reparo.
Jesús, me ofrezco contigo.
Jesús, quiero llevar tu Misericordia a los demás.
Ahí Santa Faustina entra profundamente en la espiritualidad reparadora del Apostolado.
3. Faustina prepara una espiritualidad de confianza, reparación y victimación
Existe otro vínculo fundamental.
Santa Faustina no fue solamente mensajera de una imagen o de una devoción. Su propia vida se convirtió en ofrenda por los pecadores.
Y esto conecta directamente con el lenguaje espiritual que aparece en los Llamados: sacrificio, expiación, reparación, conversión de las almas y ofrecimiento.
Ya el Llamado del 18 de septiembre de 2014, al explicar el escapulario, une la espiritualidad de los Sagrados Corazones con una vida de «sacrificio y penitencia, de dolor y expiación» y menciona expresamente «la gran señal prometida a santa Faustina».
Así encontramos otro puente:
Faustina enseña la confianza en la Misericordia.
El Apostolado enseña que quien ha recibido Misericordia se convierte también en alma reparadora.
La confianza verdadera no produce pasividad.
Produce entrega.
Quizá a una de las expresiones más importantes para comprender por qué Santa
Faustina es tan significativa para el Apostolado está en el Llamado de Amor y Conversión del 26 de abril de 2022, el Corazón Doloroso e Inmaculado de María dice:
La Divina Misericordia y mi Apostolado son una misma corriente de gracia.
¡Una misma corriente!
No dos espiritualidades enfrentadas.
No dos caminos separados.
No una devoción antigua reemplazada por otra nueva.
Sino una acción providencial que, según los Llamados, va conduciendo las almas hacia Jesucristo.
Por eso el mismo Llamado dice que la obra iniciada con Santa Faustina para dar a conocer la Misericordia Divina conduce a que los corazones:
reciban el Amor de Dios, vivan la Alianza de los Dos Corazones y comiencen a vivir como auténticos apóstoles.
Podemos expresarlo de esta manera:
MISERICORDIA
↓
CORAZÓN DE JESÚS
↓
SAGRADO CORAZÓN EUCARÍSTICO
↓
ALIANZA DE LOS DOS SAGRADOS CORAZONES
↓
CONVERSIÓN
↓
ADORACIÓN Y REPARACIÓN
↓
APÓSTOLES DEL AMOR MISERICORDIOSO
↓
REINADO EUCARÍSTICO DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
26 de abril de 2022 – LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL CORAZÓN
DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA
Queridos hijos de mi Doloroso e Inmaculado Corazón:
La obra que está realizando el Padre Tierno y Misericordioso es una Obra de Amor por la salvación de las almas, la santidad de todos los bautizados y la unidad de toda la Iglesia.
Por eso, hijitos, Yo los exhorto que escuchen los consejos maternales de su Madre, por medio de estos Últimos Llamados de Amor y de Conversión.
Hijitos míos, la obra que Jesús inició con santa Faustina, para dar a conocer su Misericordia Divina, tendrá su cumplimiento en la obra de nuestros Sagrados Corazones Unidos. Y, será con la obra de nuestros dos Sagrados Corazones que la Misericordia Divina tocará a los corazones para que reciban el amor de Dios, vivan la Alianza de nuestros dos Corazones y comiencen a vivir como auténticos apóstoles de nuestros Sagrados Corazones.
La Divina Misericordia y mi Apostolado son una misma corriente de gracia.
Con mi Doloroso e Inmaculado Corazón, Yo, su Madre del Buen Consejo, los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
18 septiembre 2014 - LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL CORAZÓN DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA
El retorno de mi Hijo Jesús.
Queridos hijos:
Vengo nuevamente a anunciar el próximo retorno –en Gloria y Majestad– de mi Hijo Jesús, el Cristo Rey del Universo; y el Reinado de mi Doloroso y Materno Corazón.
Querido hijo:
Quiero explicarte el significado del Escapulario que se te ha entregado. Su color marrón significa que toda la vida de nuestros Sagrados Corazones Unidos fue una vida de sacrificio y penitencia, de dolor y expiación. Todo el Escapulario es de este color, significando que cargáis los 33 años de vida de mi Hijo en la tierra sobre sus hombros, y, como mi Hijo, debéis dar testimonio de amor a Dios.
La Cruz Blanca, hijo mío, significa vuestra redención, además, es una señal de estos tiempos. Es la señal que alumbrará el cielo. Es la gran señal prometida a santa Faustina. Es la Cruz del Triunfo.
Ya no es el leño seco del Calvario, es el leño verde y glorificado. Jesucristo resucitado que viene conmigo al mundo. Es la cruzada de amor, es la señal prometida en mis santuarios marianos. Significa que debéis ser ustedes los nuevos Cristos de la humanidad. Esa Cruz es la señal que guiará a mi Ejército Mariano.
El Corazón, atrás, es mi Corazón Doloroso e Inmaculado traspasado por la espada de dolor, dolor que es causado por la pérdida de tantas almas, atrás porque Yo soy la Esclava del Señor. La Gota de Sangre que derramo es la gracia de mi Corredención.
Hijos, con este Escapulario seréis los apóstoles de los Últimos Tiempos: anunciado en La Salette, profetizado por mi hijo san Luis Grignion de Montfort. El Escapulario será el escudo espiritual para las almas.
Yo les amo y les he traído este tesoro del Cielo para cada alma. Soy Madre que vela por sus hijos. Soy la Dama Blanca de la Paz, Corredentora del mundo.
Les amo y les bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida.