Quien vive el Evangelio ya vive el Triunfo de mi Corazón
Con amor materno he venido a reunir a mis hijos, a educarlos y a hablarles de Jesús, y como Madre, deseo que todos vivan en la rectitud; y ese camino de la rectitud solamente se puede vivir practicando y observando el Evangelio de mi Hijo; es el único camino hacia la verdad.
Queridos hijos, como Madre de la Palabra de Dios, así como vine a Fátima, vengo ahora a revelar mi Corazón para transmitirles la Palabra de Dios desde mi Corazón.
Queridos hijos, quien vive, quien medita y quien cumple el Evangelio, ya está viviendo el Triunfo de mi Corazón.
Oren, queridos hijos, y supliquen al Espíritu Santo infunda amor en sus corazones para que puedan también amar la Palabra de Dios (San Juan 14, 23). Mediten en ella, porque mi Llamado de Amor y Conversión solo quiere recordar en ustedes lo que mi Hijo ya les ha enseñado. A todos los tengo en mi Corazón y oro ante Jesús por todas sus intenciones, y les pido oren por mis intenciones, y así destruir las obras de Satanás.
Queridos hijos, doy un beso de amor materno a sus corazones. Confíen en el amor de Dios; deseo que todos conozcan el amor de Dios. Paz.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
