18 Octubre 2015 – Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María

Leer mas...

Flecha blanca
Les advierto y preparo.
Querido niño, el tiempo en que el Señor les ha dado la oportunidad de estar, es un tiempo de gran Misericordia, pues se ha derramado en amor y compasión, llamándoles a una sincera conversión, a un cambio de corazón.

Querido hijo, en esta era donde la maldad y el pecado dominan, la Gracia y la Misericordia abunda. Estas gracias se reciben con amor,  y con fe.

Hijito preparo a mi Ejército, desde la Salette. Preparo a mi Ejército, para la gran batalla, que enfrentan ahora la justicia y el pecado. Una batalla terrible de guerra espiritual y división.

La Iglesia es sacudida pero no será vencida, aunque quede un resto de almas fieles, que quede en pie, allí estará la Iglesia para la salvación de las almas.

Así querido niño, el Señor iniciará la nueva humanidad entregada al Padre Eterno, por mis Manos Maternas. 

Mi niño, pero el mundo no escucha mis palabras, son ignoradas y hasta rechazadas.

Llamo a mi Ejército Mariano, y les digo que formen y que tomen con seriedad mi llamado. El tiempo es serio, la crisis aumentará por la misma causa del hombre. Cuando el pecado aumenta, aumenta también sus consecuencias.

Mis hijos, quienes deben prepararse, deben consagrarse a mi Corazón Inmaculado, y a través de Mí, al Sagrado Corazón de mi Hijo,  y a quién deben adorar en el Santísimo Sacramento del Altar.

Hijito, cae una lluvia de agua, fuego y tierra sobre el mundo, que debe ser purificado. El agua hundirá los cimientos del reino de Satanás y el Anticristo. El fuego exterminará al mal, la tierra cubrirá sus maldades hasta desaparecerla, para que el Señor tome nuevamente el Poder, y la Voluntad Divina, en su Amor. Su Amor es el Poder de DIOS, y reina en todos los corazones.

Hijo guarda, alimentos, ropas, agua, especialmente almacenen en recipientes grandes, agua de la Fuente para ti, tu familia y tus hermanos. Hijos guarden en sus hogares lo necesario para mantenerse, en el tiempo que el Padre envía para vuestro bien. Ahora hijo, es hora de que sellen sus casas, con la Sangre de mi Hijo, y mis Lágrimas Maternas.

En vuestros hogares debe estar un altar principal, la cruz, los Sagrados Corazones Unidos, el de Jesús y el Mío, la Sagrada Escritura, agua y velas benditas. No se quiten de sus cuerpos los sacramentales, que por amor se les entrega, unjan con el aceite bendito de mis rosas, sus posesiones, familias, hijos y asperjan agua bendita en todo su hogar.

Hijito ha llegado el tiempo que prepares a mi Ejército. Hijo no crean, y no  se dejen confundir por fechas y números. Todo sucederá en la hora, en el tiempo y en el día del Padre Celestial. Solo les toca estar preparados para ese momento.

Hijito, enséñale a mi pueblo que mi llamado es serio, y con seriedad, por amor y no por obligación, debe obedecerlo y responder con el Fiat.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.