2 Diciembre 2017 – Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María

Leer mas...

Flecha blanca
Mis queridos hijos, los invito a renovar la oración en sus vidas. No han orado lo suficiente y como no han orado lo suficiente, sus vidas no cambian. La oración transforma, transforma incluso hasta el pensamiento, porque la oración transfigura sus vidas a imagen de Jesús. La oración aún no es alegría para ustedes, muchos hijos míos oran porque están sufriendo pero al orar no se alegran, no saben que orar es hablar con mi Hijo. Y si tanto aman a mi Hijo ¿por qué no se alegra vuestro corazón cuando van a orar? Recuerden, hijos míos que la oración no debe resumirse solamente en palabras, la oración debe llevarlos a una conversión total, la oración debe ser alimento y alegría, la oración debe ser el refugio en las situaciones adversas de la vida. Hasta que aprendan a orar con el corazón y hasta que oren lo suficiente, sus vidas cambiarán. 

Queridos hijos, alégrense cuando vayan a orar porque es Dios quien les abraza cuando oran. Que la oración se convierta en acciones concretas, acciones que glorifiquen a mi Hijo y den luz a las tinieblas de este mundo. Deben intensificar más los cenáculos de oración y propagarlos desde las familias.

Recuerden, hijos, que los primeros sábados de cada mes, los primeros viernes de cada mes y ahora el Cielo agrega los primeros miércoles en honor de San José, cada mes salvarán a la humanidad. Oren, oren hijos míos, sin oración no hay conversión. Oren sin cesar, oren por la paz en sus corazones y cuando haya paz en sus corazones habrá paz en las familias. Les doy mi Bendición Maternal, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.