Alabado sea el Sagrado Corazón Eucarístico de mi Amado y Divino Hijo, Jesucristo.
Hijos, los amo y los bendigo y derramo sobre ustedes las gracias de amor de mi Corazón.
Con mucha alegría les agradezco todo lo que han empezado a hacer para que este gran reavivamiento del Apostolado se difunda. Recuerden todas las instrucciones que les hemos dado:
Que el Apostolado, para que sea creíble, debe, primero, mostrar amor. Sin amor el Apostolado es vacío. No por nosotros y nuestras manifestaciones, sino por los miembros.
Además, para que el mundo, los hombres, los inconversos, los no creyentes, la jerarquía y miembros bautizados de la Iglesia y cristianos de otras denominaciones y el mundo entero, en términos mundial e universal, para que crean en la Obra, deben mostrar el amor. Si entre el Apostolado no se aman, el mundo no creerá en el Apostolado, aunque la Obra no tenga culpa.
Pero sí determinarán el Apostolado como revelación entre el testimonio de amor personal de cada uno y es necesario una reconversión dentro de la postura.
Recuerden los puntos que les he dado:
- Extender los Llamados de Amor,
- No atrasar las traducciones,
- Las obras de misericordia, corporales, espirituales,
- Los centros de espiritualidad,
- Los medios sociales, el canal de Spotify, la radio, la televisión en línea,
- La Casa de los Misioneros Consagrados, las vocaciones,
- Las Horas Santas.
Solo es un recordatorio de no olvidar todos los puntos que el Cielo les está suplicando, por amor.
Para mañana, gran fiesta de Cristo Rey, harán una jornada de 24 horas, iniciando de las 0 horas a la hora 24, mañana domingo, Día de Jesucristo, Rey del Universo.
Cada hora harán la Corona de Oro al Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús. Y harán, para completar la hora –si no la logran completar– con otras Devociones del Apostolado con Lectio Divino, con horas litúrgicas, con cantos, con alabanzas y sobre todo con la Palabra de Dios y los Llamados de Amor y de Conversión.
Y que la Cruzada Mater Christi esté muy, muy comprometida en esta Cruzada y que participen todos.
La hora 24 la realizarán ustedes, la Coordinación Mundial General, con las Coordinaciones Generales Mundiales de las otras Ramas, Cruzadas y Fraternidades. La hora 24 la van a realizar en forma de Hora Santa. Será Cenáculo Eucarístico en honor a Cristo Rey, a la hora 24. Con ese Cenáculo Eucarístico culminarán la jornada.
Ahora les hago un pedido muy importante, que, de ahora en adelante, y esta instrucción, así como las demás instrucciones, pueden transmitirlas, –las que ustedes vean conveniente y prudente– compartirlas, al Apostolado Mundial.
De ahora en adelante, deseo que, en las devociones, oraciones, retiros, encuentros, en todas las actividades, tanto virtuales, presenciales, por Cenáculo, nacionales o mundiales, en todas: los coordinadores, sea de cual fuere su Rama, dirijan en sí mismo las estructuras de las Devociones, ya que ellos son los guías para que las Devociones se hagan siguiendo todos los pasos.
Pero, para los misterios del Santo Rosario, de las Coronas, de los Cenáculos, procuren, procuren ante todo que participen, que oren, que se sientan tomados en cuenta, que se sientan parte, que participen públicamente los más pobres entre los pobres, los niños y los jóvenes, ancianos, enfermos y personas que viven en pecado.
Acérquenlos a mi Amor, procurando a estos pequeños participar en las oraciones, para que ellos sepan que son amados, que son elegidos, que son escogidos. Esta es una instrucción que doy para que sea puesta en práctica de ahora en adelante, en todas las actividades del Apostolado, que siempre procuren que participen los más pequeños, los más necesitados.
Los amo y los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María purísima, sin pecado original, concebida.
Antes de retirarme, solo deseo que recuerden que el aniversario de la Encarnación Mística, el 3 de noviembre de cada año, deben celebrarlo como Apostolado.
Es una fecha importante.
Que no pase desapercibida, que se haga –por lo menos– una mención de ese don regalado a la pequeña Nada, pero también a todo el Apostolado. Cada año, el 3 de noviembre, celebren el aniversario de este don de la Encarnación mística y el 21 de noviembre de cada año celebren el aniversario de la Lacrimación de mi Imagen.
Además, ordeno que el 21 de noviembre sea la fiesta de mi Reliquia de Lágrima, entregada a mi pequeña nada, custodiada en mi Cenáculo de Matagalpa. Que celebren mi Reliquia de Lágrima junto a la lacrimación de mi imagen los 21 de noviembre de cada año.
No es necesario que esto lo añadan a ningún Estatuto.
Solamente no olviden celebrar el día de la Encarnación Mística y la Lacrimación de mi Imagen, con la Reliquia de las Lágrimas materializada custodiada en el Cenáculo.
Que estas dos fechas nunca pasen desapercibidas.
Reciban mi amor, mi paz y mi alegría.
