Adoren conmigo al Sagrado Corazón Eucarístico de mi Hijo Jesucristo. Yo soy la Mediadora, la Abogada, la Intercesora.
Yo uno al corazón de Dios-Hijo con sus corazones. Mi presencia, mi Llamado de Amor y las gracias que de parte de nuestros corazones reciben son el camino de santidad.
Por eso los exhorto: Tomen mi mano y permítanme conducirlos a la comunión con la Santísima Trinidad.
Abran sus corazones para que el Espíritu Santo y mi Corazón hagan de ustedes discípulos vivos del Corazón de mi Hijo Jesús (Isaías 35, [1]–[2]1).
Les doy mi bendición maternal.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
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[1] Habrá allí una senda y un camino, vía sacra se la llamará; no pasará el impuro por ella, ni los necios por ella vagarán.
[2] No habrá león en ella, ni por ella subirá bestia salvaje, no se encontrará en ella; los rescatados la recorrerán.
