23 Octubre 2015 – Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María

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Flecha blanca
Aprovechen la ayuda espiritual y corporal que de parte de la Santísima Trinidad les entregamos


Querido hijo de Mi Corazón Inmaculado, así como en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento, e incluso algunas obras realizadas por mi Hijo, así también el Cielo, que es mi Hijo porque Él es la Vida Eterna, viene a pedirles que guarden y conserven signos, elementos de la naturaleza y ayuda material que la Creación del Padre les ha dado para estos últimos tiempos; tiempos de gran calamidad, sufrimientos y pruebas. Así como mi Hijo utilizó signos para sanar tantos corazones, así les pedimos aprovechar los remedios que a través de muchos siervos y profetas les hemos revelado. 


Vendrán nuevas enfermedades muy dolorosas, sobre todo para los tejidos del cuerpo a causa de la radiación solar, y la energía nuclear que se escapa al ambiente causando muchas enfermedades, virus y epidemias que mis hijos ignoran su origen. Para ello les hemos regalado muchos remedios, uno de ellos que ahora les entrego es el uso de la miel, debe estar bendecida ya que al ser ingerida una cucharada tres veces al día sanará heridas del cuerpo y del corazón. 

Usen agua de las fuentes milagrosas o de gracia que les he regalado. Las rosas que ponen en mis altares servirán para múltiples enfermedades, pueden comerlas en sus pétalos o hacer sus pétalos en té. Hijo, las rosas benditas sumergidas en aceite puro de oliva deben dejarlas reposar en el aceite durante 9 días, 13 días e incluso si así lo prevén 33 días sobre el altar que haya en vuestros hogares o en mis Refugios Marianos. No importa si depositan en el aceite, la rosa entera o los pétalos, la cantidad no es necesaria. El aceite será un bálsamo suave que tendrá mi protección para que se unjan con él siempre, y los enfermos sientan Mis Caricias de Madre. Es muy importante y no sustituye el Sacramento de la Unción de Enfermos. Las uvas benditas serán provisión para mis hijos. 

Usen la medalla conocida como la Milagrosa aunque es la medalla de nuestros Sagrados Corazones Unidos.

Usen la medalla de San Benito y mi Escapulario, el del Carmelo o el que les he dado para los últimos tiempos que reúne todas las gracias y promesas. Tengan imágenes y libros santos, especialmente las Sagradas Escrituras y los mensajes que les hemos entregado que os explicarán nada más lo revelado y os guiarán como consejos amorosos. En vuestras manos el Santo Rosario, no debe faltar. Hijo, le he dado a la humanidad numerosos consejos de Madre, utilizadlos bien. Son un canal de gracias, escudos y corazas para que les protejan de las represalias del adversario.

Les amo y les bendigo. En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Ave María Purísima, sin pecado concebida.