29 Diciembre 2017 – Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón del Niño Jesús

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Flecha blanca
Con Mis Manitas pequeñas, débiles, frágiles, me uno a ti y descanso en ti. Pequeño, hazle saber a Mi pueblo que ando buscando corazones donde descansar. Pequeño, muchas almas siempre vienen a buscarme para que Yo les alivie, para que Yo les cure, para que Yo los libere hasta de la misma cruz, que los ha de salvar.

Son pocas las almitas que como tú, solo están dispuestas a darme descanso, a darme agua para Mi sed, a darme el corazón para que sea Mi almohada y a darme su silencio para que sea Mi cobijo. Muy pocas almas, de verdad me tratan como su Dios. Es verdad que muchos hablan de Dios, pero ¿quién vive en Dios?; ¿quién reconoce a Dios? Pequeño, tú también tienes un alma pequeña como la Mía y esas almas, así, mínimas, que no se engrandecen, ni en la vanagloria, ni en la ira, ni en la prepotencia, son las almitas que entran al Cielo, porque la Puerta del Cielo es la humildad y el Camino al Cielo es el amor; quien no vive con amor no vive de Dios.

Pequeños, Mi Apostolado es una Obra de Amor, es un Acto de Misericordia de Mi Corazón, para dar una oportunidad a la humanidad a que cambien. Yo vengo a buscar a Mi Resto Fiel, Mi Resto Fiel está dispersado, Yo con Mi Apostolado vengo a reunirlo, vengo a formarlo, vengo a educarlo. Por eso, Mi Espíritu habla en tu boca y quien te oiga escucha la Verdad, quien lo ignore ignora Mi Espíritu, que obra y actúa en quien quiere, como quiere, y a donde quiere; porque también los profetas son miembros de Mi Cuerpo.

¡Cómo deseo almas pequeñas! Porque muchas almas incluso cuando oran se están buscando a ellas mismas y no a Dios. ¡Cómo deseo almas que solamente den descanso a Mi Corazón, viviendo en la paz, viendo Mi Rostro en las almas que están a su alrededor, sabiendo que para llegar al Cielo es preciso amar a los que uno se encuentra en el camino! Pequeño, pide a todo Mi pueblo que ore por el Amor, han perdido el Amor, el Amor se fue, lo expulsaron, Yo lo puedo volver a dar, porque Yo soy Amor. Dile a este pueblo que ore pidiendo Amor, el Amor es absoluto y lo es todo, y quien vive en el Amor vive en la Verdad.

La alegría de Mi Infancia es la alegría de la pequeñez espiritual, las almas en la tierra viven de la Divina Infancia Espiritual para cuando llegue su hora vivan de la Gloria de la Resurrección. Por eso, para resucitar Conmigo deben nacer y ser niños Conmigo.

Todo es un Orden de Amor, porque el Amor lo ordena todo. ¡Oh locura inmensa de Amor, que sólo las almas que comprenden la Cruz te comprenden Amor Divino! Mi Bendición Misericordiosa, Mi Bendición Tierna y Pequeña, guarde sus corazones en el Amor: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.