Pequeña nada de mi Sagrado Corazón Eucarístico:
Es importante tener presente que esta Obra de los Últimos Tiempos es también una Obra Sacerdotal.
Necesito sacerdotes apóstoles de nuestros Sagrados Corazones para que, semejantes al Evangelista San Juan transmitan a los hombres los deseos profundos de mi Corazón Eucarístico. Sacerdotes que prediquen la verdadera devoción a nuestros Sagrados Corazones Unidos.
Mi Apostolado es un apostolado sacerdotal. Yo prometo que los sacerdotes que ‘hablen’ de Nuestros Sagrados Corazones tendrán el Don de convertir almas. Es a través de mi Santa Mamá que el sacerdote me puede dar aún más almas.
Con mi Sagrado Corazón Eucarístico y Sacerdotal los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.