Pequeño rebaño de mi Sagrado Corazón Eucarístico.
El mundo está viviendo un gran tiempo de misericordia, el tiempo del cumplimiento de la revelación del Cordero de Dios y la manifestación de la Mujer Vestida del Sol; nuestros Dos Sagrados Corazones están aquí abrazando a la humanidad y entregamos un gran don: los Últimos Llamados de Amor y de Conversión, los gritos de parto de la Mujer Vestida del Sol y la Palabra del Cordero. Es decir, en las Dos Lámparas que arden sin cesar ante el Trono de Dios Padre Tierno y Misericordioso, están predicando a la humanidad.
Por eso, nuevamente y solemnemente, les digo: La predicación de los Dos Testigos, que son nuestros Dos Corazones, son los Últimos Llamados de Amor y de Conversión, la Mujer Vestida del Sol, que es el Doloroso e Inmaculado Corazón de María. Y el Cordero, que soy Yo, el Sagrado Corazón Eucarístico de Jesucristo. Los bendecimos.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
