5 Diciembre 2018 – Llamado de Amor y Conversión de Casto y Amante Corazón de San José

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Flecha blanca
La Santísima Trinidad me escogió desde antes de ser concebido en el seno materno, para custodiar los Tesoros Celestiales, a Dios Hijo y a la Santísima Virgen. En mi vida oraba por la Venida del Mesías, sin saber que la Divina Voluntad me había escogido para ser Custodio del Mesías, de Dios Hijo. De Dios Hijo y de la Madre María, en la Luz del Divino Espíritu, aprendí a consagrarme a sus Sagrados Corazones; esa consagración que era el servicio de cada día, el trabajo cotidiano, la atención a sus pedidos.

Hijos míos, la Santísima Trinidad venía preparando la Era Gloriosa de los Tres Sagrados Corazones de la Familia de Nazaret. Por eso, me enviaba a manifestarme a Santa Teresa de Jesús, a aparecerme en Cotignac, en Knock, en Fátima*. Porque también el Espíritu Santo venía revelando la gran devoción a San José a través de muchos apóstoles de San José, preparando la gran manifestación que a través de esta Obra del Corazón de Dios se me ha pedido revelar: el Casto y Amante Corazón de San José; la devoción más grande y completa a San José, Custodio de los Dos Corazones y Protector de la Iglesia Universal.

Queridos hijos, mi Casto y Amante Corazón es el Primer Apóstol de Jesús y de María. Con mis Llamados de Amor y de Conversión y el cenáculo de oración de los siete dolores y gozos les enseño y les propongo un camino seguro y claro, para que sean verdaderos apóstoles de Jesús y de María en estos últimos tiempos. Es importante abrir el corazón y hacerlo pequeño con la humildad, para que las palabras de mi Casto Corazón puedan germinar el fruto de la entrega y la consagración total a los Sagrados Corazones Unidos.

Hijos míos, al Hermano André** le pedía ungir con el aceite de mis lámparas, colocadas en mi altar, a los enfermos; ahora vengo a pedir que en los cenáculos de oración de mis dolores y gozos, cada miércoles, coloquen siete lirios dentro de un recipiente de aceite, no importa la cantidad. También el Aceite de San José será remedio para los Hijos de María.

Queridos hijos míos, mi Casto y Amante Corazón es la devoción más grande a San José, y el Padre quiere que sea conocida también con la propagación del Icono de mi Casto y Amante Corazón, porque así me vengo a mostrar, para estos últimos tiempos, y prometo que este Icono de mi Casto y Amante Corazón será un signo de protección y bendición en los hogares, que lo expongan y con devoción oren.

Mi Casto y Amante Corazón unido a los Sagrados Corazones, desde este Aposento donde la Sagrada Familia está viviendo, bendice al mundo: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

* Cotignac (7 junio 1660); Knock (21 agosto 1879); Fátima (13 octubre 1917)

** San André Bessette (1845 – 1937)