Adorado sea el Sagrado Corazón Eucarístico de mi amado Hijo Jesús.
Hijo amado, el último y el más pequeño de los siervos de mi Doloroso e Inmaculado Corazón, la Santísima Trinidad en su providencia divina está manifestando la Gran Señal, la Mujer Vestida de Sol con su Doloroso e Inmaculado Corazón venciendo al dragón infernal.
Hijo, yo soy Nuestra Señora de Apocalipsis 12 y estos son mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión. Soy la Madre de la Gracia, la Madre de Jesucristo, la Madre de la Humanidad, la Madre del Corazón Doloroso e Inmaculado que viene a reunir a sus hijos.
Como la Mujer vestida de Sol, coronada de doce estrellas, de pie sobre la luna, con su Corazón traspasado, los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
