Hijos amados de mi Doloroso e Inmaculado Corazón:
Adoren con toda profundidad del Espíritu al Sagrado Corazón Eucarístico de Jesucristo, verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del altar.
Hijos amados, nuestros Últimos Llamados de Amor y de Conversión son un regalo de la Misericordia de Dios a la humanidad entera.
Con nuestros Últimos Llamados de Amor y de Conversión se ha iniciado el tiempo preparatorio para mi Triunfo y para el Reinado de mi Hijo Jesucristo. Nuestros Últimos Llamados de Amor y de Conversión son nuestros Dos Corazones tocando la puerta del corazón de los hombres1.
Que el mundo escuche a este Don de Misericordia2 los Últimos Llamados de Amor y de Conversión.
Con la Alianza de Nuestros Sagrados Corazones, los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
1 Apocalipsis 3,20; Juan 10,27
Apocalipsis 3,20: «Mira que estoy a la puerta y llamo…»
Juan 10,27: «Mis ovejas escuchan mi voz…»
2 Misericordiae Vultus BULA DE CONVOCACIÓN DEL JUBILEO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA. Numerales 1, 2, 3
FRANCISCO, OBISPO DE ROMA, SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS. A CUANTOS LEAN ESTA CARTA, GRACIA. MISERICORDIA Y PAZ
