Mi Corazón es amor y paz
Mi Sagrado Corazón Eucarístico es un oasis de amor, de paz, de consuelo y de perdón; y quien venga a este oasis divino encontrará alivio, Pan, fuerza (1Reyes 19,8).
Alma, mi Sagrado Corazón Eucarístico es el oasis en medio del desierto de tu vida. Alma, tu voluntad humana, por preferirla a ella, has hecho de tu vida un desierto reseco, sin agua, con un sol no divino, sino el sol de tu razón, con el calor y el fuego de tus pasiones, iras y violencias; todo ello te causa desesperación y desconsuelo y, por tanto, alma, es lo que transmites a los demás: desesperanza y tristeza.
Alma de mi Sagrado Corazón, te he escogido para que seas instrumento de mi Corazón. Mi Corazón es amor y paz, es la Palabra hecha carne, carne y obra. Si eres instrumento de mi Corazón, es para que tú seas testigo de la paz, del amor y de mi Palabra, poniéndola en práctica, irradiando la Luz de mi Corazón a los demás, con buen testimonio, con ánimo alegre y constante, con fuerza viva, que la renuevas en la oración.
Viven tristes, desesperados y cansados, con miedo y heridos. Aquí está mi Corazón abierto, entra en mi Corazón, sigue mi Llamado de amor, síguelo y por medio del Corazón de mi Madre entrarás a mi Corazón.
No tengas miedo, vive mis mensajes, sé luz, sé paz, sé amor para tus hermanos, olvídate de tu voluntad humana, pon en su lugar mi Divina Voluntad y mi Divina Voluntad hará que te olvides de ti mismo, para que te pongas a glorificarme y a testimoniarme delante de los hombres.
Pequeño lirio, te regalo una Jaculatoria de gracia nueva y súplica ardiente. Esta jaculatoria, junto al Ave María de los Últimos Tiempos, va a acelerar el Triunfo de Nuestros Corazones, pero además esta Sagrada Jaculatoria que hoy te doy y, a través de ti, a todos los Apóstoles de Nuestros Sagrados Corazones, anuncia que ya están viviendo la Era de los Tres Sagrados Corazones de la familia de Nazaret: Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, Corazón Doloroso e Inmaculado de María, Casto y Amante Corazón de San José, triunfen y reinen. Amén.
Esta Jaculatoria, hijito, anuncia la Era de los Tres Corazones de Paz, Era de Amor, Era de Misericordia.
Yo los bendigo con amor misericordioso y en el sol ardiente de mi Amor Divino:
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
