“LA CORONA DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS “.
Mi pequeño confidente escribe en tu alma las lecciones de amor, enseñanzas profundas e íntimas de mi Sagrado Corazón.
Hijito de mi Corazón Eucarístico y esposo de mi Cruz, deseo regalarte una prenda, profunda en su significado,
“LA CORONA DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS “
Te revelo tres promesas para el alma que ore continuamente esta Corona de amor reparador:
- El alma, al orar y contemplar en esta Corona, avanzará en el camino de santidad recorriendo las Moradas de Perfección de nuestros Sagrados Corazones Unidos.
- El alma que ore y contemple con esta Corona, va a hacer un acto de reparación al amor rechazado de Dios, pues se dejará amar por Mí.
- El alma que ore y contemple esta Corona a nuestros Corazones Unidos, comprenderá nuestros Llamados de Amor y se irá perfeccionando con la asistencia del Espíritu Santo y del Doloroso e Inmaculado Corazón de María.
Comienzas con:
¾ La Señal de la Cruz
¾ Acto de Contrición.
¾ Invocar al Espíritu Santo como la Mama Celestial les enseñó. Tres veces la siguiente invocación a Dios Espíritu Santo:
Ven, mi Dios Espíritu Santo, a través de la poderosa intercesión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María, tu amadísima Esposa.
¾ La oración al Espíritu Santo, que también fue revelada:
Divino Esposo de María Santísima, mi Dios y Señor Espíritu Santo, enciende en cada alma el Fuego de un Nuevo Pentecostés, para que nos consagres como apóstoles del Corazón Doloroso e Inmaculado de María y apóstoles de los Últimos Tiempos. Protege con tu sombra a la Iglesia católica, salva a las almas del mundo y realiza el Reino inflamado de amor de los Corazones Unidos de Jesús y María. Amén.
¾ Un Credo
¾ Un Padre Nuestro
¾ Ave María de los Últimos Tiempos
¾ Gloria al Padre …
¾ Ofrecimiento:
Sagrados Corazones Unidos de Jesús, María y José, abro mi corazón y voluntad a vuestros Corazones Unidos, para que el Espíritu Santo me conduzca por las Moradas de Perfección en sus Sagrados Corazones y así santificar mi vida recorriendo este itinerario espiritual, en las Moradas de sus Sacratísimos Corazones Unidos y así mi vida, corazón, voluntad y espíritu, esté perfectamente unido y sumergido en la Santísima Trinidad y mis intenciones estén siempre presentes, en su Divina Presencia. Amén.
Luego la oración al Doloroso e Inmaculado Corazón:
Doloroso e Inmaculado Corazón de María, habitación pura y santa, cobijad mi alma con vuestra maternal protección. Por este medio, permaneceré fiel a la voz de Jesús y mi alma podrá corresponder a su amor, y obedecer su Divina Voluntad.
¡Oh, Madre mía! mi deseo es mantener ante mi vista, sin cesar, vuestra participación de Corredentora. Con este recuerdo viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Doloroso e Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón
Eucarístico de vuestro Divino Hijo.
Por los Méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a este Divino Corazón, protegedme ahora y siempre. Amén.
Los Misterios:
Primer Aposento: El Espíritu Santo:
Divino Espíritu, mueve mi alma al arrepentimiento y revélame el infinito amor de Dios e ilumina mi vida para ser agradable a los ojos de Dios.
Segundo Aposento: El Casto y Amante Corazón de San José:
Castísimo Corazón de San José, acompáñame a recorrer el camino cristiano practicando las virtudes, perseverando en la gracia y consolando, con mi vida obediente, a los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Tercer Aposento: El Doloroso e Inmaculado Corazón de María:
Mamá Celestial, ayúdame a decir “Fiat” a los Deseos de Dios, que sea esclavo de amor y siervo reparador del Corazón de tu Hijo, escribe en mi corazón el “Hágase en mí según tu Palabra”.
Cuarto Aposento: La Llama de Amor del Corazón de María:
Mamá Celestial, con tu Llama de Amor purifícame de mi humana voluntad, enfervoriza mi espíritu y llena de amor y celo mi corazón, para incendiar al mundo con el fuego del Amor Divino.
Quinto Aposento: El Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús:
Jesús, abrázame con tu Corazón e incéndiame con el Fuego que deseas que arda, para estar enamorado de ti y obedecerte desde el amor y en este amor mi voluntad muera para vivir en tu Querer Divino.
Sexto Aposento: La Santísima Trinidad:
Mis Tres Amores que son un solo Querer, única Voluntad y mismo Dios, reciban mi ofrecimiento para vivir continuamente en la misma comunión, amor y voluntad que ustedes, Adorable Trinidad, viven, y así estar siempre dentro de su gracia santificante.
Séptimo Aposento: La Unión Perfecta con Dios:
Dios mío, te amo verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento. Mi Dios y Señor, no quiero nada que no seas Tú mismo. Uno mi voluntad a la tuya, mi querer humano a tu Querer Divino. Mi corazón lleno de miseria te lo entrego y a cambio, entrégame tu Corazón. Concédeme, Jesús, que mi alma permanezca rendida, unida y dependiente de Ti, y así, repetir tu misma vida en unión perfecta. Jesús, quiero ser una hostia viva contigo.
Después de nombrar cada Aposento decir:
Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros tu Reino Eucarístico, a través del Triunfo del Doloroso e Inmaculado Corazón de María, nuestra Madre en la Divina Voluntad y el Triunfo de la Cruz en el Espíritu Santo, extendiendo la Llama de Amor Santo y Divino en todos los corazones. Amén.
Orar diez veces:
Corazón Doloroso e Inmaculado de María, ruega por nosotros que nos refugiamos en Ti. Amén.
Jaculatoria entre cada Aposento:
Sacratísimos Corazones Unidos de Jesús, José y María, triunfen en todos los corazones y traigan el Reino Eucarístico de la Divina Voluntad. Les amo. Salven a las almas, salven a los consagrados, salven a las familias, salven al mundo entero. Amén.
Casto y Amante Corazón de San José, Custodio de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María, y Protector de la Iglesia, ruega por nosotros que nos refugiamos en Ti. Amén.
Al final de la Corona orar tres veces:
Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, Doloroso e Inmaculado Corazón de María, Casto y Amante Corazón de San José, triunfen y reinen.
Al finalizar, las dos oraciones de Consagración y Reparación que la Mama Celestial y el Santo Padre Pio ya han revelado y están en el Cenáculo de Oración.
Consagración a los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María (dictada el 10 de agosto del 2014).
Sacratísimos Corazones de Jesús y María, los amo y reparo, consuelo y alivio sus Corazones Dolorosos que sufren místicamente por la maldad del mundo, que aún los tiene en un eterno Calvario, e ininterrumpidamente los encamina al sufrimiento del Gólgota.
He aquí a su hijo, quiero ser su siervo. Alejen de mí a satanás, porque hoy, en Su nombre, renuncio a él. Destierren de mí toda falta de amor a Dios y al prójimo. Háganme su siervo y templo viviente. Los quiero con toda mi alma y solo les pido: ayúdenme a buscar el Reino del Eterno Padre y su Divina Justicia, y todo se me dará por añadidura. Soy todo suyo desde ahora hasta la Eternidad. Amén.
¡Oh, Jesús! ¡Oh, María! salven mi alma y aumenten mi amor por sus Corazones Unidos.
Consagración a los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María (dictada por el Santo Padre Pio de Pietrelcina, el 14 de Septiembre del 2014).
Queridísimos Corazones de Jesús y María que tanto sufren y tanto aman, tomen mi cuerpo y mi alma, elévenme a la Sacrosanta y Trinitaria Gloria.
Yo (nombre), quiero consagrarme a ustedes en cuerpo y alma, entregar mis obras y mi vida, para ser Apóstol de sus Corazones Gloriosos.
Consagro mi país, mi familia, mis actos, todo que tengo, lo que soy y lo que hago.
Cubro mi consagración con la Preciosa Sangre de Cristo † En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Y la protejo con las Lagrimas de la Divina Señora † En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
La resguardo con la Espada de San Miguel, para vivir en la Divina Voluntad: haciendo, amando, sirviendo, viviendo, entregándome desde hoy hasta el día de mi encuentro pleno con Cristo. Amén.
Jesús me dice: te bendigo, heraldo más pequeño del Reinado de nuestros Santos Corazones.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado concebida.
