6 de septiembre de 2018 – LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL SAGRADO CORAZÓN EUCARÍSTICO DE JESÚS

6 de septiembre de 2018 – LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL SAGRADO CORAZÓN EUCARÍSTICO DE JESÚS

LA CORONA DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS “. 

Mi pequeño confidente escribe en tu alma las lecciones de amor, enseñanzas profundas e íntimas de mi Sagrado Corazón. 

Hijito de mi Corazón Eucarístico y esposo de mi Cruz, deseo regalarte una prenda, profunda en su significado, 

LA CORONA DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS

Te revelo tres promesas para el alma que ore continuamente esta Corona de amor reparador: 

  1. El alma, al orar y contemplar en esta Corona, avanzará en el camino de santidad recorriendo las Moradas de Perfección de nuestros Sagrados Corazones Unidos. 
  • El alma que ore y contemple con esta Corona, va a hacer un acto de reparación al amor rechazado de Dios, pues se dejará amar por Mí. 
  • El alma que ore y contemple esta Corona a nuestros Corazones Unidos, comprenderá nuestros Llamados de Amor y se irá perfeccionando con la asistencia del Espíritu Santo y del Doloroso e Inmaculado Corazón de María. 

Comienzas con: 

¾  La Señal de la Cruz 

¾  Acto de Contrición. 

¾  Invocar al Espíritu Santo como la Mama Celestial les enseñó. Tres veces la siguiente invocación a Dios Espíritu Santo: 

Ven, mi Dios Espíritu Santo, a través de la poderosa intercesión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María, tu amadísima Esposa. 

¾  La oración al Espíritu Santo, que también fue revelada: 

Divino Esposo de María Santísima, mi Dios y Señor Espíritu Santo, enciende en cada alma el Fuego de un Nuevo Pentecostés, para que nos consagres como apóstoles del Corazón Doloroso e Inmaculado de María y apóstoles de los Últimos Tiempos. Protege con tu sombra a la Iglesia católica, salva a las almas del mundo y realiza el Reino inflamado de amor de los Corazones Unidos de Jesús y María. Amén.

¾ Un Credo 

¾ Un Padre Nuestro 

¾ Ave María de los Últimos Tiempos 

¾ Gloria al Padre … 

¾ Ofrecimiento: 

Sagrados Corazones Unidos de Jesús, María y José, abro mi corazón y voluntad a vuestros Corazones Unidos, para que el Espíritu Santo me conduzca por las Moradas de Perfección en sus Sagrados Corazones y así santificar mi vida recorriendo este itinerario espiritual, en las Moradas de sus Sacratísimos Corazones Unidos y así mi vida, corazón, voluntad y espíritu, esté perfectamente unido y sumergido en la Santísima Trinidad y mis intenciones estén siempre presentes, en su Divina Presencia. Amén. 

Luego la oración al Doloroso e Inmaculado Corazón: 

Doloroso e Inmaculado Corazón de María, habitación pura y santa, cobijad mi alma con vuestra maternal protección. Por este medio, permaneceré fiel a la voz de Jesús y mi alma podrá corresponder a su amor, y obedecer su Divina Voluntad.

¡Oh, Madre mía! mi deseo es mantener ante mi vista, sin cesar, vuestra participación de Corredentora. Con este recuerdo viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Doloroso e Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón

Eucarístico de vuestro Divino Hijo.

Por los Méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a este Divino Corazón, protegedme ahora y siempre. Amén.

Los Misterios:

Primer Aposento: El Espíritu Santo

Divino Espíritu, mueve mi alma al arrepentimiento y revélame el infinito amor de Dios e ilumina mi vida para ser agradable a los ojos de Dios. 

Segundo Aposento: El Casto y Amante Corazón de San José:  

Castísimo Corazón de San José, acompáñame a recorrer el camino cristiano practicando las virtudes, perseverando en la gracia y consolando, con mi vida obediente, a los Sagrados Corazones de Jesús y de María. 

Tercer Aposento: El Doloroso e Inmaculado Corazón de María:  

Mamá Celestial, ayúdame a decir “Fiat” a los Deseos de Dios, que sea esclavo de amor y siervo reparador del Corazón de tu Hijo, escribe en mi corazón el “Hágase en mí según tu Palabra”. 

Cuarto Aposento: La Llama de Amor del Corazón de María:  

Mamá Celestial, con tu Llama de Amor purifícame de mi humana voluntad, enfervoriza mi espíritu y llena de amor y celo mi corazón, para incendiar al mundo con el fuego del Amor Divino. 

Quinto Aposento: El Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús:  

Jesús, abrázame con tu Corazón e incéndiame con el Fuego que deseas que arda, para estar enamorado de ti y obedecerte desde el amor y en este amor mi voluntad muera para vivir en tu Querer Divino. 

Sexto Aposento: La Santísima Trinidad:  

Mis Tres Amores que son un solo Querer, única Voluntad y mismo Dios, reciban mi ofrecimiento para vivir continuamente en la misma comunión, amor y voluntad que ustedes, Adorable Trinidad, viven, y así estar siempre dentro de su gracia santificante. 

Séptimo Aposento: La Unión Perfecta con Dios:  

Dios mío, te amo verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento. Mi Dios y Señor, no quiero nada que no seas Tú mismo. Uno mi voluntad a la tuya, mi querer humano a tu Querer Divino. Mi corazón lleno de miseria te lo entrego y a cambio, entrégame tu Corazón. Concédeme, Jesús, que mi alma permanezca rendida, unida y dependiente de Ti, y así, repetir tu misma vida en unión  perfecta. Jesús, quiero ser una hostia viva contigo.

Después de nombrar cada Aposento decir: 

Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros tu Reino Eucarístico, a través del Triunfo del Doloroso e Inmaculado Corazón de María, nuestra Madre en la Divina Voluntad y el Triunfo de la Cruz en el Espíritu Santo, extendiendo la Llama de Amor Santo y Divino en todos los corazones. Amén. 

Orar diez veces: 

Corazón Doloroso e Inmaculado de María, ruega por nosotros que nos refugiamos en Ti. Amén. 

Jaculatoria entre cada Aposento: 

Sacratísimos Corazones Unidos de Jesús, José y María, triunfen en todos los corazones y traigan el Reino Eucarístico de la Divina Voluntad. Les amo. Salven a las almas, salven a los consagrados, salven a las familias, salven al mundo entero. Amén.

Casto y Amante Corazón de San José, Custodio de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María, y Protector de la Iglesia, ruega por nosotros que nos refugiamos en Ti. Amén. 

Al final de la Corona orar tres veces: 

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, Doloroso e Inmaculado Corazón de María, Casto y Amante Corazón de San José, triunfen y reinen. 

Al finalizar, las dos oraciones de Consagración y Reparación que la Mama Celestial y el Santo Padre Pio ya han revelado y están en el Cenáculo de Oración. 

Consagración a los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María (dictada el 10 de agosto del 2014). 

Sacratísimos Corazones de Jesús y María, los amo y reparo, consuelo y alivio sus Corazones Dolorosos que sufren místicamente por la maldad del mundo, que aún los tiene en un eterno Calvario, e ininterrumpidamente los encamina al sufrimiento del Gólgota. 

He aquí a su hijo, quiero ser su siervo. Alejen de mí a satanás, porque hoy, en Su nombre, renuncio a él. Destierren de mí toda falta de amor a Dios y al prójimo. Háganme su siervo y templo viviente. Los quiero con toda mi alma y solo les pido: ayúdenme a buscar el Reino del Eterno Padre y su Divina Justicia, y todo se me dará por añadidura. Soy todo suyo desde ahora hasta la Eternidad. Amén.

¡Oh, Jesús! ¡Oh, María! salven mi alma y aumenten mi amor por sus Corazones Unidos.

Consagración a los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María (dictada por el Santo Padre Pio de Pietrelcina, el 14 de Septiembre del 2014). 

Queridísimos Corazones de Jesús y María que tanto sufren y tanto aman, tomen mi cuerpo y mi alma, elévenme a la Sacrosanta y Trinitaria Gloria.

Yo (nombre), quiero consagrarme a ustedes en cuerpo y alma, entregar mis obras y mi vida, para ser Apóstol de sus Corazones Gloriosos. 

Consagro mi país, mi familia, mis actos, todo que tengo, lo que soy y lo que hago.

Cubro mi consagración con la Preciosa Sangre de Cristo † En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

Y la protejo con las Lagrimas de la Divina Señora † En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

La resguardo con la Espada de San Miguel, para vivir en la Divina Voluntad: haciendo, amando, sirviendo, viviendo, entregándome desde hoy hasta el día de mi encuentro pleno con Cristo. Amén. 

Jesús me dice: te bendigo, heraldo más pequeño del Reinado de nuestros Santos Corazones.

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado concebida.

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