Pequeña nada y pobre instrumento de nuestros Sagrados Corazones; Nosotros, la Santísima Trinidad, hemos preparado el derramamiento del amor divino para esta generación[1].
Este amor divino está llegando a la humanidad y a la Iglesia a través del Corazón Doloroso e Inmaculado de la Virgen de Apocalipsis. Este amor divino es el amor íntimo, eterno y siempre fiel que, entre el Padre Tierno y Misericordioso, mi Sagrado Corazón Eucarístico y Dios Espíritu Santo, nos prodigamos perpetuamente[2]. Y es esa comunión de amor que deseo acercar a los hombres para esta misión, para transmitir el último aviso de misericordia al mundo y para unir al Ejército de los Apóstoles Eucarísticos Marianos de los Últimos Tiempos; mi Madre y el Espíritu Santo te llamaron.
Y la misión que en ti hemos confiado es este Apostolado del Amor Trinitario.
Anuncia al mundo estos últimos avisos de conversión y de amor divino a todos tus hermanos.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
[1] Joel 3,1-5 «Derramaré mi Espíritu sobre toda carne.»
[2] San Agustín de Hipon: El Padre es el amante, el Hijo el amado y el Espíritu Santo el Amor que los une.(De Trinitate)
