El Apostolado: Mi Ejército Mariano
Mi Doloroso e Inmaculado Corazón viene a formar a los apóstoles de los Últimos Tiempos, viene a reunir a los valientes soldados de Jesús y de María esparcidos alrededor del mundo.
Con mi Apostolado he venido a concretizar lo anunciado por mi hijo predilecto, San Luis de Montfort. Con mi Apostolado he venido a llamar a mi Ejército Mariano para que, unidos a mi Corazón Maternal en un único Cenáculo de Oración, preparen a la Iglesia de mi Hijo para el gran Pentecostés (San Juan 16,13).
Hijitos míos, soy la Mujer Vestida del Sol, la Corredentora por los méritos de mi Hijo Jesucristo, que me unió a su Pasión.
Les invito a pronunciar también mi FIAT a las intenciones de Nuestros Sagrados Corazones Unidos.
Hijitos míos, como madre me preocupo cuando mis hijos no escuchan mis consejos maternales; les invito a abrir sus corazones a nuestros Llamados de Amor y de Conversión y sean apóstoles de los Últimos Tiempos viviendo el Evangelio, guiados por mis llamados maternales.
Como la Mujer Vestida del Sol bendigo a mis hijos con mi Doloroso e Inmaculado Corazón.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María purísima, sin pecado original concebida.
