Estoy recordando por última vez mis mensajes
Apóstoles de mi Doloroso e Inmaculado Corazón, ustedes son los hijos de la Mujer Vestida del Sol. Yo soy la Mujer Vestida del Sol.
Ustedes, que son mis hijos, guarden el testimonio de Jesús con obras y palabras (Apocalipsis 12,17). Abran sus corazones a mis últimos Llamados de Amor y de Conversión, y vívanlos porque, desde aquí, estoy recordando por última vez mis mensajes para la conversión del mundo entero.
Con mi Doloroso e Inmaculado Corazón, los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María purísima, sin pecado original concebida.
