Correspondan al amor que les tengo.
Mi Sagrado Corazón es la Fuente del Amor y la Misericordia para todos los hombres.
Quien ve mi Corazón ve al que traspasaron en la Cruz. Contemplen mi Corazón rasgado, abierto y sufriente; soporté todo el sacrificio de la Cruz únicamente por amor de sus almas y su salvación eterna. No dudé en mi Corazón, entregarme a tanto dolor; lo hice y lo hago continuamente en la alianza nueva: el Santo Sacrificio de la Misa (1Corintios 11, 24-25).
Yo, apóstoles míos, les pido, correspondan al amor que les tengo; el más grande dolor que puedo recibir no son sus pecados, sino su indiferencia y rechazo al Amor que les he demostrado.
Apóstoles, oren la Coronilla de Reparación a la Santísima Trinidad con todo el Corazón. Mi Padre, mi Espíritu Santo y Yo recibimos consuelo.
No se cansen de orar, porque solo a través de la oración reciben las gracias necesarias para su santificación.
Ser devoto del Corazón de Jesús es adorar al verdadero Hijo de Dios y verdadero hombre, presente en el Santísimo Sacramento.
Correspondan a tantas gracias que les son dadas a través de la obediencia y vivencias de mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión.
Con amor misericordioso y con mi Corazón Eucarístico los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
