Mi pequeña nada, como pobre instrumento de mi amor y misericordia1, te he llamado para que comuniques a tus hermanos, los hombres, los Últimos Llamados de Amor y de Conversión2. Y utilizándote como un instrumento barro, construir la Obra de mi Apostolado3.
Un camino de santidad entregado en la Iglesia, para la Iglesia y por la humanidad. El camino interior de Jesús, María y José4. Esto es todo el carisma del Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María y, a través de este camino interior, ser verdaderos hijos de la Iglesia, verdaderos instrumentos de salvación como apóstoles y verdaderos hermanos de la caridad, con todos.
Mi pequeña nada, a través de estas revelaciones privadas y a través de esta Obra Apostólica, Yo, Dios Padre Tierno y Misericordioso, he venido a sanar el corazón del mundo5.
A través de la Obra del Apostolado, deseo con mi amor tierno y misericordioso abrazar a toda la humanidad.
Esta espiritualidad, mi pequeño Jesús-María, es un abrazo de un Padre que ama a sus hijos heridos.
Los amo y los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
- 1 Corintios 1,27-29: “Lo débil del mundo escogió Dios para confundir a los fuertes.”
- Jeremías 1,5-7: “Antes de formarte en el vientre te conocí… adondequiera que te envíe irás.”
- 2 Corintios 4,7: “Llevamos este tesoro en vasos de barro.” “Instrumento barro” evoca directamente la imagen paulina del instrumento frágil sostenido por la gracia divina.
- La espiritualidad de Nazaret conlleva: humildad, silencio, obediencia, vida escondida, comunión familiar, docilidad a la Voluntad Divina.
Orígenes: “Nazaret es la escuela del silencio y de la obediencia.”
San Bernardo de Claraval: “En la casa de Nazaret comenzó la restauración del mundo.”
- Ezequiel 36,26: “Os daré un corazón nuevo.” Salmo 147,3: “Él sana los corazones destrozados.”
