Los últimos llamados de Amor y de Conversión para toda la humanidad
Queridos hijos, es necesario que mediten que las revelaciones que el Padre ha concedido, por medio de mi instrumento a todo mi Apostolado, son Llamados de Amor y Conversión.
Todo lo que Yo les he enseñado y anunciado resuena por última vez en estos Llamados. Dios Padre ha querido nombrar mis mensajes como los Últimos Llamados de Amor y de Conversión para toda la humanidad, para que todos mis hijos comprendan que esta revelación es urgente y los hombres deben escuchar y arrepentirse. A través de mis Últimos Llamados de Amor y Conversión recordaré mis mensajes dados en otros lugares, retomándolos una última vez en este lugar santo, para que los hombres escuchen y cambien su forma de vivir y reconozcan la infinita misericordia de Dios, que está llamando a la humanidad con ternura y paciencia a que se arrepienta.
Hijos míos, estos Últimos Llamados de Amor y de Conversión preparan a mis hijos para el triunfo final de mi Doloroso e Inmaculado Corazón. Llamo a mi ejército a que, escuchando estos Últimos Llamados, me permitan, junto al Espíritu Santo, triunfar ahora en sus corazones.
Hijos míos, estos Últimos Llamados de Amor y Conversión, nombrados así por el Eterno Padre, conducen a mis hijos al Reino Glorioso de los Tres Sagrados Corazones.
Hijos míos, nuevamente les exhorto a que me escuchen con un corazón abierto, humilde, y permitiendo al Espíritu Santo que llene sus corazones del amor de Dios. Orando al Espíritu Santo, y con su divina asistencia, podrán comprender la urgencia de estos Llamados de Amor.
Les doy mi bendición maternal.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
