Amado rebaño de mi Sagrado Corazón Eucarístico, como el Cordero que se ha sacrificado por la salvación de todos; les hablo de Corazón a corazón.
Mi Sagrado Corazón Eucarístico se manifiesta para sanar al mundo, para santificar mi Iglesia, para reunir a todos los hombres y salvar a todas las almas1.
Como el Sagrado Corazón Eucarístico, vengo a reunir de todas las naciones el Ejército de los apóstoles de los Últimos Tiempos. Hijos de la iglesia, hijos de mi Madre y discípulos míos, vivan con seriedad nuestros Últimos Llamados que están siendo entregados al mundo2.
Los amo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
- Juan 12,32
«Y cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí.»
Mateo 28,19
«Id y haced discípulos de todas las naciones.»
Apocalipsis 7,9
«Una muchedumbre inmensa, de toda nación, raza, pueblo y lengua.»
Efesios 1,10
«Recapitular en Cristo todas las cosas.»
- Catecismo de la Iglesia Católica 824
«La Iglesia, unida a Cristo, es santificada por Él.»
