Por los siglos de los siglos. Amén…
Amado rebaño de mi Sagrado Corazón Eucarístico, Yo estoy aquí y mi gracia y mi amor deben ser suficientes para quienes me buscan y me aman.
El Cordero Eucarístico está aquí en medio de su pueblo [1]. Y vengo a abrazar el corazón del mundo con mi amor misericordioso, porque a través de mis Llamados y del Apostolado quiero sanar a la humanidad con mi amor.
Por eso Yo soy el Sagrado Corazón Eucarístico de Jesucristo, el Rey del Amor2.
Los amo y porque los amo, los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
[1] Juan 1,29 «He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.» 2 Catecismo de la Iglesia Católica CIC 766:
La Iglesia nace del costado abierto de Cristo en la Cruz.
