Un ejército de soldados valientes
San Luis de Montfort inspirado por el Espíritu Santo y guiado por mi Corazón Maternal, que es el Trono de la Divina Sabiduría, profetizó que en los Últimos Tiempos, por orden de la Santísima Trinidad, Yo, vuestra Madre, formaría un ejército de soldados valientes:
Que en su mano derecha llevarían la Cruz, esto quiere decir la fidelidad al Evangelio de mi Hijo Jesús.
Y en la mano izquierda la cadena del Santo Rosario, esto quiere decir la devoción mariana y la consagración total de estos apóstoles a Doloroso e Inmaculado Corazón.
Y los nombres escritos de Jesús y de María en el corazón de estos apóstoles, esto representa nuestros Dos Sagrados Corazones Unidos.
Con el Apostolado he venido, enviada por mi Hijo Jesús, a formar este ejército de apóstoles en estos Últimos Tiempos. He formado mi Apostolado para unir a mis hijos por el mundo entero, en un Cenáculo de Oración, preparando a la humanidad y a la Iglesia para el gran Pentecostés.
Hijos míos, el Apostolado es el instrumento que estoy utilizando para unir a mis hijos y formar a mis apóstoles. Con mis Llamados de Amor y de Conversión quiero recordarles el Evangelio predicado por mi Hijo (San Mateo 24, 14) para que lo vivan.
Hijitos míos, el mejor consuelo y la más perfecta reparación que pueden dar a mi Corazón Maternal es: renunciando a ustedes mismos y viviendo mis llamados maternos, que los conducen al encuentro con mi Hijo Jesús, en la Iglesia, la Eucaristía y el Evangelio.
Les doy mi bendición maternal.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María purísima, sin pecado original concebida.
