Nuestro Apostolado es Nuestros Corazones Unidos en la tierra
Amen a mi Madre. Mi Mamá Santa ha intercedido para que el Don del Apostolado fuera dado en estos tiempos a la Iglesia y, por medio de la Iglesia, al mundo.
Nuestro Apostolado es Nuestros Corazones Unidos en la tierra, reuniendo, llamando y formando a los apóstoles de Nuestros Corazones Triunfantes.
Hijos míos, apóstoles de mi Corazón, con nuestros Llamados al Amor y a la Conversión estamos mostrando al mundo el Rostro Tierno y Misericordioso de mi Padre. No se resistan al Amor que mi Padre les está ofreciendo por medio de Nuestros Corazones Unidos y, de manera especial y perpetua, a través de los Sacramentos.
Hijos míos, escuchen estos Llamados de Amor con el corazón; con ellos queremos enseñarles a ustedes a ser verdaderos apóstoles. Escuchen, lean y mediten nuestros Últimos Llamados de Amor y de Conversión; en ellos manifiesto mis deseos y mis intenciones para con ustedes.
Mis Llamados de Amor exaltan mi Santo Evangelio. ¡Vívanlos! (Proverbios 4, 4)
Porque son los últimos avisos a la humanidad antes del día de la justicia de Dios.
Abran sus corazones y sean apóstoles auténticos de mi Corazón.
Con amor misericordioso, con la intercesión de mi Madre, que es el auxilio de los apóstoles, y con mi Sagrado Corazón Eucarístico, los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
