Amado rebaño de nuestros Dos Corazones, les ha sido enviado la gran promesa. La promesa más grande de mi Sagrado Corazón Eucarístico. Es el Espíritu Santo. Y si abren sus corazones, él entrará y junto a él, el Padre y Yo, y los haremos moradas nuestras. Pero esa Eucaristización depende de la voluntad de ustedes.
Nosotros tocamos a la puerta. Y el corazón humano decide dejarnos o no entrar. Mi amor misericordioso es entregado a todos. Por eso, quien crea en mis Últimos Llamados de Amor y de Conversión entregados a la humanidad, que los viva con seriedad, con firmeza, con rectitud y de corazón.
A través de nuestros Llamados, sus corazones pueden ser transformados. Pero léanlos, medítenlos y háganlos vida. Ese es el camino al desposorio con la Trinidad.
Los amo y los bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
…Todo por ti. Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús. Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros tu Reino Eucarístico A través del triunfo del Corazón Doloroso Inmaculado de María, tu amadísima. Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros tu Reino Eucarístico a través del triunfo del Corazón. Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros tu Reino Eucarístico.
Ofrecimiento final, todos juntos.
Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre de Dios, no desprecies la suplicas que te dirigimos en nuestras necesidades. Antes bien líbranos de todos los peligros, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Reprímele Dios, pedimos suplicante. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, por medio del Corazón Doloroso Inmaculado de María Santísima, mi Corredentora, te ofrezco la Dulce Cadena del Amor Divino en reparación de mis pecados, los del mundo entero y por todas las intenciones por las cuales te inmolas continuamente en el Santísimo Sacramento del altar para la venida de tu Reino Eucarístico y las intenciones del triunfo del Corazón Doloroso Inmaculado de María.
Ofrezco especialmente mis oraciones, sacrificios, penitencias y buenas obras por las intenciones del Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María y por la del Santo Padre. Amén.
Ave María Purísima……. Ave María Purísima…… Ave maría purísima….. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Para terminar, le pedimos a uno de los padres que nos dé su bendición final.
El Señor esté con ustedes. Y la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y los acompañe hoy y siempre. Amén.
Ya vamos a hacer el cierre. Y antes de hacer el cierre final me gustaría ver si están los hermanos coordinadores del Salvador o la hermana Carmen, alguien del Salvador, del Apostolado. Bueno, teniendo a la Coordinación Nacional del Salvador, hacer un breve comentario. Hoy Jesús vino muy contento y dijo que cumplimos las intenciones de su corazón a pesar de nuestras incapacidades humanas. Pero dijo Jesús que cumplimos en su voluntad, que la próxima vez espera que lo hagamos mejor.
Exhortó sobre la obediencia, sobre la unidad del Apostolado y sobre la caridad entre nosotros. Hizo hincapié en eso. Le entregué al Señor las peticiones escritas y en ese momento dejó caer Agua y Sangre sobre la cesta de las peticiones escritas.
De manera particular le entrego una bendición a la Coordinación y al Apostolado del Salvador por haber recibido, dice a su Obra Magna, y que está muy reparado por ustedes.
Dijo dos cosas para el Apostolado Mundial. La primera dijo que de ahora en adelante las devociones diarias se inician a las 6:00 de la tarde hora de Matagalpa, en conmemoración de que fue la hora en que la Madre se apareció por la primera vez y también porque es Hora del Ángelus. Entonces ya no va a ser a las 7 de la noche, sino a las 6 de la tarde hora de Matagalpa.
Y para terminar, en continuidad, este Llamado, solo quiero compartir el Llamado que entregó hoy, igual, pero, el Espíritu Santo, en la madrugada.
