Durante el rezo de las Devociones vespertinas del último jueves del mes
Amado hijo, mi misericordia infinita mira a todo hijo mío con predilección. Y cada uno es llamado al servicio de mi misericordia[1].
Por eso les ruego abrir el corazón a mi bondad infinita. Para poder hacer de cada uno un verdadero Jesús – María en la tierra, sobre todo donde deben ejercer su vocación[2].
Yo, Dios, Padre Tierno y Misericordioso, vengo a reunir y a levantar a todos los hijos de la Mujer Inmaculada, la descendencia de la Alianza de los Dos Corazones.
Hijo amado, Dios Padre Tierno y Misericordioso viene a reunir a todas las naciones.
Les amo y les bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
- Salmo 103, 8-13 — «El Señor es compasivo y misericordioso…».
- Lamentaciones 3, 22-23 — «El amor del Señor no se acaba, ni se agota su ternura.»
- Efesios 2, 4-7 — «Dios, rico en misericordia… nos dio vida con Cristo.»
- Tito 3, 4-7 — La salvación como manifestación de la bondad y misericordia de Dios.
- Mateo 5, 7 — «Bienaventurados los misericordiosos.»
- Lucas 6, 36 — «Sean misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso.»
- CIC 898-913 (vocación de los fieles laicos).
- CIC 871-873.
