Mi Corazón Doloroso e Inmaculado es la gran señal.
Jesús me envía a conducirlos hacia su Corazón a través de mis Llamados de Amor y de Conversión. Mis Llamados maternos solamente resaltan, recuerdan y conducen a la Palabra de Jesús. Mis Llamados maternales están al servicio y a la prédica del Evangelio de Jesús.
Queridos hijos, yo vengo a recordarles la Palabra de Dios, para que la vivan, la conozcan, la amen.
Queridos hijos, mi Corazón Doloroso e Inmaculado es la gran señal, soy la Mujer Vestida del Sol y anuncio que el Reinado del Cordero de Dios está cerca y los llamo a la Conversión para que vivan el Reinado Glorioso del Divino Corazón.
Hijos míos, escuchen a su Madre; ustedes, mis apóstoles, son mi Resto Fiel y por medio de los Cenáculos de Oración de nuestros Sagrados Corazones Unidos los estoy reuniendo y congregando como el rebaño de nuestros Dos Corazones.
Oren el Cenáculo de Oración con todo el amor y devoción, sabiendo que su Madre del Cielo les guía y les enseña.
Apóstoles, no se cansen de orar. Todas las devociones que he dado a mi Apostolado son una reunión de gracias de todas las oraciones auténticas que hemos revelado a lo largo del tiempo, recogiéndolas todas en nuestro Cenáculo de Oración. Oren con el corazón porque orando abrirán el corazón y permitirán que el Espíritu Santo y Yo, su Madre del Cielo, hagamos de ustedes los templos vivos de Dios (Romanos 12, 1).
Mi Corazón Doloroso e Inmaculado es la plenitud de la Devoción Mariana; lean, mediten y oren en el capítulo 2 del Libro de los Hechos de los Apóstoles.
Los bendigo, San Pedro y San Pablo ruegan por todos ustedes para que se mantengan firmes en el Corazón de Jesús.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
