Nuestros Sagrados Corazones se manifiestan con amor y misericordia.
Mi Sagrado Corazón Eucarístico y el Doloroso e Inmaculado Corazón de nuestra Mamá Celestial están atentos a la voz de las súplicas de los hombres; esto se ha concretizado en el Apostolado de nuestros Sagrados Corazones Unidos.
Nuestros Sagrados Corazones están hablando a la tierra, dando nuestros Últimos Llamados de Amor y de Conversión para que los hombres escuchen la Voz de Dios y la Voz de la Madre y conviertan sus corazones.
Nuestros Sagrados Corazones se manifiestan con amor y misericordia y, con paciencia y ternura, están reuniendo a los hijos de la Mujer Vestida del Sol y también convirtiendo pecadores a grandes apóstoles de nuestros Corazones.
Queridos hijos, es muy importante que se reúnan en Cenáculos de Oración, iniciando en las familias; así mi Corazón Redentor y el Corazón de mi Madre Corredentora podremos rescatar muchas almas y disminuir la purificación. Reúnanse y oren en todo el mundo el Cenáculo de Oración de nuestros Sagrados Corazones Unidos dado para estos Últimos Tiempos.
Con mi Sagrado Corazón Eucarístico y con la intercesión de San Francisco Marto que hoy me acompaña, bendigo al mundo desde este santo lugar.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María purísima, sin pecado original concebida.
