Mis hijos que creen, oran y esperan en María Corredentora
Todos mis hijos que creen, oran y esperan por la proclamación del Dogma de mi Corredención Materna los estoy reuniendo, junto al Espíritu Santo, en mi Apostolado, porque está Obra está totalmente unida a la proclamación del Dogma de María Corredentora.
Con el Ave María de los Últimos Tiempos piden por la proclamación de este Dogma. Una de las promesas que he dado al Ave María de estos Últimos Tiempos es que acercará la proclamación de este Dogma.
Los Cenáculos de Oración de nuestros Sagrados Corazones reúne a mis hijos que creen y esperan por la venida de este Don.
Hijos míos, mi Apostolado, los Cenáculos de Oración y las Ave Marías de los Últimos Tiempos, acercan la llegada de este Don para la Iglesia y el mundo: que vuestra Madre sea proclamada Corredentora.
Queridos hijos, abran sus corazones a mis Llamados Maternos y vivan mis palabras. Yo deseo mostrar a la humanidad cuanto la ama Jesús.
Reúnanse (Génesis 49, 1) y perseveren en los Cenáculos de Oración de nuestros Sagrados Corazones. Escuchen siempre con el corazón abierto nuestros Llamados de Amor y Conversión (San Mateo 19, 1).
Les doy mi bendición maternal.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María purísima, sin pecado original concebid
