Tener un espíritu contemplativo
Mi Castísimo Corazón intercede por cada uno de ustedes.
Lo importante, queridos hijos, es buscar el Reino de Dios y –si así conviene–, todas las demás cosas que sirvan para su salvación eterna vendrán por añadidura. (San Mateo 6, 33)
Queridos hijos:
Es importante tener un espíritu contemplativo; las almas en el mundo viven dispersas, distraídas y sumergidas en todo lo material; es necesario tener el silencio en el corazón para escuchar a Jesús, para comprender a Jesús.
En el silencio escuchen a Dios. Cuando estuve en la tierra, procuraba el mayor silencio para ver, para escuchar, para guardar todo lo que Jesús hacía y decía en mi Corazón. Aprendí a servir a Jesús por medio de María y aprendí a servir a María por medio de Jesús.
Y es mi llamado –para este tiempo– servir a Jesús y a María escuchándome, guardando mis Llamados de Amor y de Conversión y refugiándose en mi Casto y Amante Corazón.
Vivan en la paz y en un silencio contemplativo. Oro por cada uno de ustedes.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
