Durante la Vigilia del Getsemaní. Jueves-Viernes Santo 2026.
Amado rebaño de mi Sagrado Corazón Eucarístico.
La cena de Pascua simbolizaba el paso del Señor que liberaba a los hijos de Israel de la esclavitud en Egipto.
Esa cena de Pascua de la ley antigua fue perfeccionada por la Pascua perfecta, por la Cena Eucarística, por el sacrificio del verdadero Cordero de Dios.
El Cordero de Dios es, en la nueva Pascua, sacrificado eucarísticamente para liberar a la humanidad entera de la esclavitud peor, la del pecado.
La Fiesta Pascual no es solo la institución de la Sagrada Eucaristía y del Orden
Sacerdotal y la redención con el precio de mi Sangre derramada en la Cruz (Lucas 22,19; 1 Pedro 1,18–19)
Esos son los frutos.
La Fiesta Pascual es el triunfo definitivo del Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús sobre el demonio, el pecado y la muerte (Juan 16,33; 1 Corintios 15,54– 57) . Por eso la noche santa de la Vigilia Pascual es la conmemoración del Triunfo del Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús. Y, en torno a esta solemnidad del Triunfo Pascual del Cordero de Dios, debe mi Obra Magna ser, estar y evangelizar.
El Corazón de la Obra Magna es la victoria pascual del Sagrado Corazón Eucarístico del Cordero de Dios, Yo, Jesucristo (Apocalipsis 5,12–13) .
Les amo y les bendigo.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
Lucas 22,19: hagan esto en recuerdo mío.
1 Pedro 1,18–19: *«han sido rescatados… con la Sangre preciosa de Cristo, como de un Cordero sin mancha»
Juan 16,33; *«Yo he vencido al mundo».
1 Corintios 15,54–57: «la muerte ha sido devorada en la victoria».
Apocalipsis 5,12–13 *«Digno es el Cordero que fue inmolado… de recibir el poder y la gloria»
