Mi Sagrado Corazón en estos tiempos está desbordante de gracias.
Mi corazón, con todo el amor infinito que contiene, viene a buscar a las almas para salvarlas, viene a buscar al pecador para perdonarlo, viene a buscar al enfermo para sanarlo. Alma, y te he encontrado a ti enferma y pecadora, pero te miré con ojos misericordiosos, y extiendo mi mano y te doy mi Palabra, para que regreses a Mí.
Mi Sagrado Corazón en estos tiempos está desbordante de Gracias, más que en tiempos pasados, y muestro mi Corazón de hermano, de Padre y de Esposo, para que todas las almas conozcan y reciban el amor que tengo por cada uno de ustedes. Hijitos, mi Apostolado es la mano que está guiando a las almas, sosteniéndolas, para que no perezcan.
Mis Llamados de Amor es mi voz que les revela a las almas mi Voluntad, mis deseos, mis palabras. Hijitos de mi Sagrado Corazón, abran sus corazones, ábranlos por medio de la oración y del ayuno; así, hijitos míos, comprenderán mis Llamados y mi Espíritu los fortalecerá, para que los pongan en práctica.
Nuevamente los invito: ¡miren mi corazón entregado totalmente por ustedes! Es importante adorar mi Corazón, pero también es importante imitarlo. Hijos, Yo Soy vuestra Luz, no la rechacen. Y prometo a todas las almas del Resto Fiel de estos últimos tiempos que quienes vengan a este Refugio de Nuestros Sagrados Corazones, además de ser marcados con el Sello de los Últimos Tiempos, el Sello del Apocalipsis: mi Sangre Preciosa, también experimentarán mi Amor Misericordioso y daré la Gracia de una conversión profunda. Y desde este mismo Refugio de los Tres Corazones de la Sagrada Familia bendigo al mundo entero,
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.
