33 Horas de Reparación

Esta Devoción, de las 33 Horas de Reparación, donde se considera mediante meditaciones y oraciones, la Dolorosa Pasión de Jesús, vivida y sentida desde el interior de su Sagrado Corazón.

Esta Devoción, llamada: La Pasión Eucarística del Sagrado Corazón de Jesús y del Doloroso e Inmaculado Corazón de María, consiste en 33 Horas de Reparación, cada día se ora y medita una Hora Reparadora durante 33 días contínuos, constituyendo así, 33 días de meditación, que se pueden meditar en cualquier época del año, y muy especialmente durante el tiempo de Adviento o de la Cuaresma.

Cada Hora de Reparación consiste en una Oración preparatoria para la meditación, la Hora Reparadora correspondiente para cada día, y se termina orando La Dulce Cadena del Amor Divino.

En cada Hora de Reparación se meditan los Llamados de Amor y Conversión de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María que han dictado al instrumento del Apostolado, Manuel de Jesús.

En cada Llamado de Amor y Conversión correspondiente para cada Hora Reparadora, los Sagrados Corazones revelan el sufrimiento interior, el ofrecimiento oculto que ofrecieron a Dios Padre Tierno y Misericordioso.

Cada Hora de Reparación es una cadena continua de reparaciones desde la Creación del mundo, los profetas y la vida, pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, los Dolores de nuestra Santísima Madre, y la venida del Espíritu Santo.

Son 33 Horas de Reparación en honor de los 33 Años de vida de Nuestro Señor Jesucristo, y los 33 años que Nuestra Señora vivió con su Amado Hijo, unidos viviendo la Divina Voluntad del Padre Tierno y Misericordioso, desde la Anunciación-Encarnación hasta la Gloriosa Ascención de Nuestro Señor

Jesucristo al Cielo, y la Venida del Espíritu Santo en Pentecostés.

Nos sumergimos en la Divina Voluntad y reparamos a Dios Padre Tierno y Misericordioso, a través de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María, asistidos por el Divino Espíritu.

¡Fiat Mihi Secumdum Verbum Tuum!

9 de junio de 2018 - LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL SAGRADO CORAZÓN EUCARÍSTICO DE JESÚS

Las 33 Horas de Meditación Reparadora

Mi querido hijo y pequeño esposo de la Cruz, te estoy obsequiando un hermoso Don para estos tiempos: Nuestros Sagrados Corazones Unidos, nuestra vida interior y nuestro mismo Amor y Dolor. Cada letra que escribas, cada palabra que leas, aliviará Nuestros Corazones Unidos, liberará Almas Benditas del Purgatorio, rescatará almas sacerdotales y acercará a la humanidad a Nuestros Sagrados Corazones.

Cada meditación que mi Madre y Yo te dictamos es reparadora y a la vez intercesora. Iniciarás con una meditación orante, proseguirás con la Hora de Meditación Reparadora correspondiente, y finalizarás con la oración de la Cadena de Amor.

Bendigo estas Horas de Meditación Reparadora, desde hoy para siempre.

Humanidad, te entrego estas Horas de Meditación Reparadora para que te acerques a mi Corazón Eucarístico, me conozcas y te dejes amar por tu Dios (1 Pedro 5, 6).

9 de junio de 2018 - LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL CORAZÓN DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA

Las 33 Horas de Meditación Reparadora

Mi pequeño, este Apostolado acelera el Triunfo Final de mi Doloroso e Inmaculado Corazón, pero estas Horas de Meditación Reparadora preparan interiormente los corazones de mis hijos, (2 Corintios 4, 16) para recibir y vivir mi Triunfo y el Reinado de Jesús Hostia.

Pequeños míos, procuren orar y meditar una Hora Reparadora.

Fiat.

21 de junio de 2018

Oración preparatoria para la Meditación de la Hora de Reparación

Jesús, amor mío, soy tu pobre nada. Mi Jesús, soy nada y además pobre, por eso necesito de tu Santo Espíritu que, unido al Doloroso e Inmaculado Corazón de la Mamá Celestial, llenen mi pequeño corazón de Amor Santo y Fuego Divino para enfervorizar mi ser tan frío e indiferente al Amor de Dios.

Jesús, mi Esposo Celestial, al comenzar mi meditación reparadora, prepara mi espíritu para recibir la Luz Divina que me conceda conocer y grabar en mi corazón los Misterios de tu Amor Infinito, Amor que entregaste a una Cruz para que yo te amara, Amor que expiró su último aliento para que yo tuviera vida.

Jesús, Mamá Celestial, tomo los méritos de cada Hora de Meditación Reparadora y los hago vida, que multiplicándose en mí den luz a todos los corazones, y haciendose vida en mi pobre vida me preparen a mí y a todos para el Triunfo del Doloroso e Inmaculado Corazón de María y del Reinado del Espíritu Santo. Amén.

21 de junio de 2018

Al terminar la Meditación Reparadora, se realiza La Dulce Cadena del Amor Divino